12 dic. 2005

¿Son trampas o nos dejamos trampear?


Según el Diccionario de la lengua española, la palabra trampa tienes varios significados:

1- Cualquier sistema o dispositivo para cazar animales sirviéndose del engaño: trampa de cazar ratones.

2- Puerta en el suelo que comunica con una dependencia inferior.

3- Tablero horizontal y movible de los mostradores de tiendas y bares.

4- Plan concebido para engañar a alguien: le tendieron una trampa.

5- Contravención de una ley, norma o regla: hacer trampas en el juego.

Sin embargo, en el hablar de la calle de un peruano (dígase jerga), trampa es sinónimo de amante o de mujer de no muy buena reputación.

Esta expresión frecuentemente se escucha en cualquier conversación entre amigo(a)s, donde por lo general nosotros los varones (en su gran mayoría) damos a entender que tener una trampa o salir con alguna de ellas nos da una mejor imagen de machos (esa que conservamos desde que vivíamos en las cavernas)... pero muchas veces dejamos de plantearnos la siguiente interrogante:

"¿Son trampas o nos dejamos trampear?".


Nos dejamos trampear en este caso significará lo que la definición número 4 señala, lo repito por si no entendieron:

4-Plan concebido para engañar a alguien.


Por tanto, debemos consultarnos si seguimos manteniendo la tradición de machazos o si estamos construyendo una imagen de coj&$% o bolu$@# ante ellas.

Si queremos hacer un análisis más profundo del asunto, debemos remontarnos a que los machos (los varones) desde las cavernas se empezó a considerar a la mujer como objeto sexual, denegándoles cualquier derecho sobre cualquier otro varón.
La
poligamia existió en nuestro mundo por muchos siglos y aún se conserva en muchas culturas; y para recordar a quién ignore este término, significa que un hombre se pueda casar con varias mujeres a la vez, sin estar cometiendo infidelidad con alguna de ellas.

Pero, gracias al cristianismo, el mundo ha conocido una nueva corriente: la monogamia (el hombre comprometido con una sola mujer); más aún con todos estos preceptos (obviamente pueden ser no válidos para los no creyentes), seguimos manteniendo la imagen de objeto en muchas mujeres y las calificamos despectivamente como trampas.

Sin embargo, nosotros podríamos estar cayendo en un tonto razonamiento y ser engañados por ellas, que aprovechando nuestro instinto casi cavernícola, estarían derrochando nuestro dinero y lo que a todo hombre desagrada:

"Tomándonos como sus objetos".


Imagínense que en los próximos años, ellas sean quienes se valgan de cualquier hombre incauto y nos devuelvan con la misma moneda, ¿qué roche no?.
Seamos sensatos por algún momento y sin rebajar nuestro orgullo masculino (orgullo de machazos) admitamos que necesitamos a nuestras mujeres, que complicadas o no, durante todos estos siglos nos han apoyado y han hecho de nosotros y de nuestro mundo un lugar mejor (caray ya casi parece un discurso por el día de la mujer jeje).

Finalizando, debemos tener en cuenta:

"Detrás de un gran hombre, hay una gran
mujer".
Y... no nos dejemos
trampear!


Imagen "El nacimiento de Venus de Bouguereau" tomada de
Wikipedia.
Diccionario tomado de
El Mundo
Término "poligamia" tomado del portal
Corazones.

11 dic. 2005

Fidelidad Por Castración Fílmica


No encuentro mejor manera de describir el trastorno que generó en mí ver la película "Atracción Fatal", cuyos protagonistas fueron Michael Douglas y Glenn Close. En FilmAffinity encontramos la siguiente sinopsis para refrescar la memoria de nuestros lectores:

Dan Gallagher lleva una vida perfecta: una esposa maravillosa, un hijo, un buen
trabajo. En una fiesta conoce a Alex, una atractiva mujer que le seduce. Para
Dan es sólo una aventura ocasional, pero cuando comunica a Alex que lo de ellos
se tiene que acabar, ella se niega a ser rechazada y comienza a acosar a Dan,
mostrando una obsesión hacia él enfermiza y peligrosa...

¿Ya la recordaron? Muy bien. Estas locazas sí existen, así que tengan cuidado, marinovios. Lo sé por la experiencia de dos amigos míos (cuyas trampas calzaron perfecto) y además también en carne propia por mi aproximación a una que caaaaaaaaasi se convierte en un problema para mí, pero felizmente sacó a relucir su verdadera personalidad a tiempo y no llegué a involucrarme en lo más mínimo con ella.

El concepto de "Castración Fílmica", en contraposición a la castración por mutilación y a la castración química, se me vino espontáneamente a la mente mientras comentaba el post "La Otra" del blog "Sueños y Cuentos" de nuestra amiga Princess, pero no puedo reclamar la autoría del mismo porque al realizar la búsqueda del concepto en Yahoo! encontré que el concepto había sido utilizado en una página el año pasado, aunque con otra connotación. Ya que los idiomas se encuentran en constante evolución, ensayaremos una nueva acepción:
Castración Fílmica: Dícese de la falta de deseo sexual ocasionada por una severa impresión o por un trauma del que es víctima un sujeto ante la visualización de una película o film que relata la ocurrencia de una experiencia extremadamente indeseable que el individuo asocia como una situación potencial en su propia vida.
Varias veces he tenido tanto las ganas como la oportunidad de serle infiel a mi actual marinovia, pero no las aproveché. En dos oportunidades me abstuve gracias a que vi la película antes mencionada. Santo remedio.

Me entró TAL PÁNICO

por la posibilidad de encontrarme en una situación similar por "tirar una canita al aire", que a los 45 minutos de película ya no quería volver a llamar a mi potencial "trampa" o sacada de vuelta.

La primera vez ocurrió de casualidad, pues es una de esas películas casi consideradas "clásicas" que repiten una y otra vez por cable. De hecho ya la había visto hace un huevo de años, pero ahora la ví con otros ojos. Les juro que no podía terminar de verla. Me volteaba a cada rato tapándome la cara como las mujeres en aquellas películas de terror donde le salpica sangre a la cámara. Carajo, terminé completamente alterado y con ganas de llorar luego de ver la película. Funcionó tan, pero tan bien, que en un momento de debilidad, cuando estuve dudando sobre sacarle la vuelta o no a mi flaca la segunda oportunidad, fui a alquilar dicha

panacea para la infidelidad

a Blockbuster con un amigo, y los dos, aparte de quedar curados sobre los "levantes de discoteca" o "one-night-stands", terminamos estando a punto de borrar los teléfonos de aquella pequeña agenda secreta que prácticamente todos los hombres tenemos para casos de emergencia. Resalto el "a punto" porque, como nosotros los visionarios del siglo XXI miramos las cosas siempre a largo plazo, consideramos más productivo intercambiarlas mutuamente y ponerlas a buen recaudo, resguardándolas de reacciones impulsivas que luego podríamos lamentar.
Si no me creen, alquilen la película, y si son tarados, métanse con una de esas locas que no los dejarán vivir en paz. No es exageración, harán todo lo que puedan por volver miserables su vidas una vez que quieran dejar de verlas. Si en algún momento se encuentran con uno de estos especímenes, que no les importe quedar como los patanes, los pendejos, los "hombre tenías que ser", los que usan a las mujeres y las desechan, y demás apelativos. Dejen de hablar en ese mismo instante, y

salgan corriendo.

9 dic. 2005

"Quiero Esto, Y Me Lo Comprarás Porque Me Amas, ¿O No?"


Dentro de lo complicadas que son las relaciones humanas, existe esta típica lucha de poder entre hombres y mujeres por tomar el control del timón del barco.

Atención marinovios:
NO LO PERMITAN.

Existe un tipo particular de marinovias, con la cual tu idílico sueño puede transformarse en una horrenda y autodestructiva pesadilla (y el marinovio, alias "Don Bolas", ni cuenta se da, sólo hasta que es demasiado tarde).

El asunto viene más o menos de la siguiente forma:

Le debes su presente de cumpeaños a la marinovia porque esas semanas estuviste rompiéndote el lomo, full-time. Ahora, están en una de esas tiendas por departamentos (no importa cuál, todas traen las cosas desde China Popular).

-"Hola, mi amorcito." -Te mira dulcemente mientras coloca sus manos juntas por delante, meneándose de la cintura para arriba, de un lado a otro, despacio, muy despacio y te mira con la clásica cara de "papá cómprame algo por favor".

- "¿Ves ese abrigo de allá?"


- "¿Cuál?, ah sí, ¿por?" -Contesta el marinovio mientras está semi embobado mirando a la rubia anfitriona que está haciendo demostraciones de bronceador.
- "¡Me encanta! Sé que me amas, ¿me lo compras?" -Dice mientras te abraza y te sujeta la cintura de esa forma que te excita.

(Imagen congelada)

Hagamos una pausa para analizar esto último.

"Porque me amas, ¿no?" es una viejísima táctica de manipulación utilizada por algunas marinovias que se valen de su ventajosa posición para obtener lo que quieren, de la forma más inteligente y vil. Por cuestiones psicológicas, un típico espécimen masculino muestra su poder -pelotudamente- accediendo a los requerimientos que su pareja demanda. Caso contrario, se mostraría débil ante los demás (aunque nadie les esté mirando), y todo esto sin mencionar que su pareja lo castigará con un 'no sexo' por un buen tiempo.

(Continúa la escena)

El marinovio recuerda que está casi en bancarrota porque la otra vez se le ocurrió comprarle a la marinovia AQUEL libro de edición de lujo, amén de las idas al bowling -que le fascina- , las cuales que de por sí son suficientes para arruinar a cualquiera. Sin embargo, como le debe el regalo de cumpleaños, resignado le pregunta:

-"¿Cuál te gusta mi amor?"
-"Me gusta este." Se lo prueba y modela para Don Bolas. Se ve guapísima, pero el marinovio, quien se ha dado cuenta de que el elegido es uno de los más caros, contesta:
-"¿No te gustará alguno de estos?" -dice Don Bolas mientras le señala otros no-tan-baratos que por lo menos salvarán su honor y no harán tanta mella en su billetera.
-"¿Qué sucede, acaso no me lo merezco?" -replica la marinovia astutamente mientras sigue modelando para el marinovio, pero pensando para sí misma: "Eres un misio, en mala hora caí."

-"Bueno, este" -dice la marinovia con voz de: "Ya me cagaste y te castigaré por ello".
-"¡Diablos! ¿Y ahora cómo voy a hacer para pagar X,Y,Z y encima esto?" -piensa el marinovio mientras le sonrie a su novia y le dice que está guapísima con su nueva adquisición.

Obviamente, tu marinovia obtuvo lo que quiso y es feliz, sin embargo a tu marinovia le interesa un rabanito si tú no comes por 3 semanas hasta que te paguen.

Ya saben, marinovios. Advertidos están.


Fotografías: Capricciotop (¡Realmente en Venta en Mercadolibre!)

8 dic. 2005

El hermano de mi marinovia


Decir que ellas nos complican, a veces, puede ser aún inconsistente, pues existe un factor de "riesgo" extra en las relaciones amorosas con ellas:

El hermano.

Si señores, esta persona de comportamiento muy peculiar, podría ser incluso alguno de nosotros según sea la circunstancia, pero que sutilmente (a veces) o directamente, interfiere en la relación con nuestras amadas.
Este personaje suele:

1) Aparecer (¿coincidentemente?) en medio de la sala, justo cuando ambos veían una película en casa de ella (habías sido invitado dizque para verla a solas) y simplemente se queda hasta que esta termine (o hasta que termines por largarte de allí).

2) Contestarte el teléfono (con una voz grave) cada vez que deseas hablar con tu pareja y por lo general suele contestar:

"Mi hermana ha salido y no sé a que hora vuelve".
Lo curioso de este asunto es que el 99.9% de las veces que llamas a su casa y te contesta su hermano, esta será la respuesta que recibirás.
3) Cuando vas a recoger a tu novia, resulta que por "casualidad" es él que te abrirá la puerta (preferiría que me abriese el perro, que a veces podría ser más amistoso).
4) En las reuniones familiares, suele estar distante y fruncir el seño cada vez que te ve pasear de la mano de tu novia o andar dandote algunos besos con ella.
5) Si ella te invita a cenar, él mantendrá los ojos puestos en todo lo que hagas o digas para luego de marcharte, hacerte leña delante de tu hermana.
6) Para variar, el controlará cada uno de tus movimientos, ni intentar serle infiel porque ya sabes que te revienta. Reconozco que existe un caso en que el hermano de tu marinovia es también tu amigo, pero esto lo trataré en otro post.

Finalmente, creo que cualquier análisis al respecto del hermano de mi marinovia puede ser relativo, porque confieso que al novio de mi hermana le he hecho pasar ratos peores.
Y ustedes ¿qué opinan?


La imagen fue tomada de Wikipedia

6 dic. 2005

Lo Dicho y Lo Cierto III


Algunas veces nosotros también hacemos planes de fines de semana romanti- cones por dos motivos: Por mostrar que seguimos teniendo interés en su bienestar emocional, que queremos que se sientan amadas, deseadas... en fin, unas diosas; y porque simplemente somos así. A veces nos provoca hacer estas cosas, pero no tan seguido como nuestras marinovias quisieran. Además, si esto se hiciera siempre, dejaría de sentirse tan especial. Por ejemplo, si regalas unas flores un día normal, ellas se sienten queridas y recordadas, pero si le das flores como si fueran parte de su dieta diaria, estas no serán recibidas con la misma alegría.

Regresando al tema, llega el fin de semana esperado. Los preparativos comenzaron desde la reservación de un hotel simpático el fin de semana, te aseguras de tener el licor perfecto, uno de esos dulcetes que les encanta y nosotros nos embotamos antes de sentirnos adormecidos. Un recipiente con su fruta favorita a la hora de la calistenia sexual, la ropa que a ella le gusta que uses, la pijama de piel previa preparada en el gim y dieta de alimentos y de laxantes potentes para estar lo más flacos posibles y así no partirles la columna en el acto amoroso. Un sinfín de detalles que uno no se imagina, sacados pacientemente en el tiempo mediante preguntas muy discretas a tu marinovia y a sus amigas sobre las cosas mas ocultas y cursis que no puedes ni imaginar.
Cuando llega el día sólo pueden pasar dos cosas:

PASARLO BIEN

Llegar a la habitación, que tu marinovia te mire con ojos brillosos y te diga que te ama y luego te bese tiernamente hasta que esos besos poco a poco se trasformen el locura y que termines en la cama pidiendo no un simple cigarrillo, sino un Montecristo o un Cohiba de la reserva privada de Fidel, para que se comparen un poco al inmenso placer y viaje al cielo ida y vuelta.

Pero... ¿qué pasa cuando no es así? Un par de horas antes de salir te dicen:

"Amorcito, hoy salimos con mi amiga Cuchita ya que es su cumpleaños, además ya quedé con ellos."

Lo Dicho:

"Pero amor, ¿y nuestro fin de semana?"

Lo Cierto:

"Carajo, por la puta madre. ¡¿Tanto tiempo que has venido jodiendo con esto y ahora cuando todo está hecho lo cancelas?! ¡¿Qué mierda tienes en la cabeza?!

Ella replica:

"Ah, tienes razón. Entonces, ¿qué te parece si vamos, lo hacemos al toque y luego nos vamos con mis amigas?"

Lo dicho:

"Amorcito, ten en cuenta lo lejos que queda y todo eso, además yo no he hecho todo esto por las puras."

Lo cierto:

"A mí qué chucha tu amiga, me has hecho chambear como mierda para que tengas tu fin de semana de fantasía y ahora quieres que con todo eso tengamos un "quicky"? ¡Ese te lo mando en el baño de tu amiga!

Bueno, las cosas se calman. Ella llama a su amiga, se disculpa y le da una excusa más tonta que la de "el perro se comió mi tarea". Llegas con ella al cuarto de sus sueños y ella corre a la cama. Se pone su pijama, se mete a la cama, prende la tele y ni te mira. Uno ya sabe que algo pasará, va a ser un fin de semana de temer. Te pones más comodo y le ofreces una copa. Ella la recibe y se la toma como agua. Deja la copa y dice:

"Gracias."

sin siquiera mirarte. La tocas y te dice:

"Ay, ¡tienes las manos frías!"

La besas, y te dice:

"Mejor aféitate, tu barba raspa."

Una vez que complaces sus caprichos estás con las manos calientes y tu cara tiene la textura de un poto de bebe. Regresas al cuarto y...

ella se hace la dormida.

Saltas en la cama haciendo la del tigre y te esquiva con una habilidad felina. Conversan un rato, ella no es de piedra, y las cosas pasan. Sin embargo, no fue con el jugueteo que tuviste en mente todo el tiempo que realizabas los preparativos, parece un robot cuya misión se limita a que no tengas "blue balls" y punto. Luego ella te dice:

"¡Qué egoísta eres! ¡Nunca piensas en las necesidades de mi alma!"

y empieza a llorar.

Las mujeres son unos seres mágicos y bellos pero algunas veces me hacen pensar que están en este mundo sólo para torturar al sexo masculino.

Fotografía: Nicco.

4 dic. 2005

Fetichismo En El "Ring" De Las Cuatro Perillas

¡¡Excelente!! Llegó el día esperado. Mario Novio luego de un mes de arrancar una relación marinovial con la chica de sus sueños llega al día preciso en que toca calibrar fluídos de manera horizontal y probar performance y rendimiento pero ya en serio. Nunca tuvieron relaciones pre-marinoviales ya que la chica era muy "conservadora".

Mario llega a la cita y de pronto se encuentra con una gran sorpresa. La chica sweet de las salidas al cine se ha convertido en "Gatubela". Es amante de la lencería negra de cuero, los látigos y los antifaces y/o/u máscaras de cachascanistas mexicanos. No sólo eso sino que tiene una buena colección de películas XXX (sobre las que conoce bastante) y le advierte a Mario que por favor le hable sucio al oído mientras lo hacen. Mario se encuentra desconcertado por su poco conocimiento sobre la materia y se ve sofocado ante tanta locura rondando por el cuarto. Un poco mas y sale el vocalista de Twisted Swister del baño como invitado especial!



¿Qué es lo que sucede cuando ellas nos asombran con amplios conocimientos en la materia?



Normalmente es que luego del asombro seamos abordados por un stress insuperable, ya que no tardarán en aparecer los típicos comentarios:

"¿Qué, tienes miedo?" ó "Por si acaso no muerdo" (seguido de la risa de Michael Jackson al final del video de "Thriller")

Nada que pueda hacer mas tensa la permanencia en el "ring" de las cuatro perillas. Finalmente es probable que no anotemos goles de "chalaca" o "de media cancha" lo que puede frustrar este primer encuentro y constituir un mal antecedente para próximas oportunidades. La marinovia cual domadora de leones dirije la orquesta e indica cuales son los siguientes pasos. Nada mas decepcionante.

No he tenido la oportunidad de pasar por algo así pero la historia de Mario Novio suena interesante para ser comentada en éste espacio.

3 dic. 2005

Nunca Tienes Tiempo Para Mí



Esta frase es un clásico de clásicos. Este tema fue tratado en el post "El Informe Del Tiempo", el más controversial del maestro Le-Kaká, pero me la acaban de hacer y no puedo quedarme sin comentarlo antes que me baje la bilis.
No importa cuántas veces almuerce con ella durante la semana, ni que a veces pase por su casa un rato después de trabajar. Para mi marinovia eso no cuenta. Los únicos momentos que cuentan para ella son los que tienen más de cinco horas de duración. Esto se nota sobre todo porque parece más satisfecha, cariñosa y tranquila cuando nos encontramos desde temprano los fines de semana. Lo más increíble es que tampoco cuenta las miles de horas que conversamos por teléfono. Eso de tener celulares duados o triados es más económico, pero por otro lado también es un problema porque tiene la excusa perfecta para tirarse hooooooras hablando por teléfono, y muchas veces cuando ya quiero y necesito dormir.
El pecado que cometí hoy fue decirle a mi marinovia que no la iba a poder ver durante el día, sino de frente en la noche.

"¡¿Qué te has creído?! ¡Mi mamá tenía razón! Tú no me das el sitio que merezco."

Estoy comenzando a pensar que tiene un ligero desbalance químico en el cerebro, o que, partiendo de la premisa de que mujer que no jode es hombre, mi marinovia debe ser la mujer más femenina con la que me he cruzado en mi vida.
Una de dos.