19 jul. 2006

No Alucines Cojudeces y Por Favor Tampoco Te Las Creas


Tal vez les sorprenda mi repentina resurrección, pero tuve mis razones. El tema a tratar hoy es una cosa que afecta a cualquier hombre y que sucede cuando las marinovias imaginan pendejadas de sus marinovios y terminan creyendo sus propias fantasías. La pregunta entonces sería:
"Si se creen las cojudeces que imaginan, ¿por qué diablos no imaginan cosas buenas?"
Si en lugar de imaginar que les ponemos los cuernos no imaginan (o por lo menos reconocen) la nobleza e integridad de su pareja, ¿¿¿para qué diablos están juntos???

Vivir mentiras es algo que en según mi experiencia lo hace un gran número de mujeres. Alucinan que somos malos, sacavuelteros, agresivos, en fin... unos hijos de la gran puta. Al cabo de unos días, hasta creen que las golpeamos, y cuando uno dispara la pregunta "¿a ver dime una vez?", la piensan un toque, y te dicen:
"No lo recuerdo pero... eres un hijo de puta."
Así de fácil.

Para colmo, el marinovio preocupado por su bienestar, les dice con todo cariño y con la mejor intención del mundo que busque ayuda profesional como la de un psicólogo, y al terminar de decirlo se echan a llorar y te dicen:
"O sea que además de maltratarme física y psicológicamente, ¡¡¡¿¿¿ahora me dices que soy una loca de mierda???!!!"
Por favor, niñas. Si nos van a venir con esas sandeces, mejor dedíquense a aprender a manejar, a coser, apliquen su carrera, trabajen o no sé... cómprense un videojuego y dejen de rompernos el cerebro con boludeces y si van a dedicarse a imaginar cosas que sean cosas positivas. A lo mejor terminan haciendo otra obra del tipo de Harry Potter y nos vuelven multimillonarios.

Imagen: http://www.100monkeystyping.com

17 jul. 2006

¿¿¿Virgen al Matrimonio???


¿Es realmente importante en estos tiempos? Francamente lo dudo. No creo que una persona valga más o menos por haber experimentado... claro, sin irse a extremos. No hablamos de chicas del antiguo oficio, sino de marinovias que se sintieron en confianza de compartir su lecho con algunos marinovios anteriores (igual que nosotros con antiguas marinovias obvio, aunque algunas ni marinovias fueron jeje ;P) pero lo que en verdad importa es que la pasan de lo mejor con nosotros. NO importa ser el primero sino el mejor jeje.

Una chica incluso me dijo:
"Por la vía normal no" :o :S
¡¡¡¡ Porque teme perder su virginidad!!!!
y prefiere probar vias alternas.

¡¡Así no juega Perú!! ¡¡¡Yo creo la via natural es la más deliciosa!!!

No hay que negarse a experimentar, pero no hay comparación. ¿Es realmente tan importante? Más parece un tema de machismo, pero de machismo inculcado en ellas mismas. Algunas que por el temor al qué dirán esconden sus baby dolls, y demás prendas que lindan con lo indecente.

¿Ustedes serán igual con sus hijas? Será un tema de nunca acabar.

Yo creo que la noche de bodas no es un buen momento para estrenar a un chica por las siguientes razones:

  1. Uno puede estar tomado, quizás no sea lo suficientemente cuidadoso, y en lugar de placentero pase a ser doloroso.
  2. Quizás se hagas más por completar un rito.
  3. No se conoce a la pareja en la intimidad y puede que no funcionen. Claro, el sexo no debería ser predeterminante, pero es importante porque si no te sientes satisfech@ terminas sacando la vuelta.
  4. Puede que te toques con un himen elástico, y créanme, me he topado y son realmente horribles. Las chicas sufren cualquier cantidad, se ponen nerviosas.
Ojo, aún no me he casado, así que acepto las críticas del caso.

Imagen: http://www.artesonado.com/

13 jul. 2006

Juanito el Caminante


El otro día me encontré saliendo de una situación que me hizo ‘reaprender’ un concepto importante que había descuidado por algún tiempo. Aquellos que han leído mis otros posts saben que un tema al que le he dedicado mucho tiempo es la idea de qué tiene que hacer un hombre para poder estar con una chica (sea para una aventura, o relación a largo plazo), sin tener que sacrificar su integridad o autoestima.

O sea, cada vez que veo a chicos llorándole a una chica para que los acepte o gastando dinero tratando de “comprar” la atención de una mujer, se revuelve mi estómago. Y todos hemos estado ahí, así que no es cuestión de tirar la primera piedra.

Quiero compartir hoy un secreto que puede hacer una gran diferencia en la forma de relacionarte con las demás personas. Supongo que las lectoras femeninas también podrán encontrar algo de utilidad en esto. Esta es la idea de poder dejar una situación infavorable.

Imagina que estás viendo a un vendedor de autos interactuar con un comprador. El comprador sabe que si el vendedor lo presiona demasiado, simplemente puede patear el tablero y buscar un automóvil en otro lugar: El comprador tiene el control. Ahora, piensa en un chico que se acerca a hablar con una desconocida en un bar. En la mayoría de casos, las mujeres asumen en este tipo de situaciones sociales que son ellas quienes tienen el control y la opción de patear el tablero, por ende, los hombres somos quienes tenemos que jugar a ser ‘cazadores’, es decir, se asume que a menos que digas una secuencia correcta de palabras, la mujer siempre tiene la opción de decir “voy al baño” o a donde sea, y dejarte parado sin nada.

Para muchos chicos tal situación puede parecer irreversible, como un veredicto de la naturaleza que dice que las mujeres siempre van a tener el control de escoger a su pareja. Y aquellos que aceptan las teorías de los biólogos evolucionistas, a su vez aceptan todas esas ideas de que las mujeres buscan un proveedor, etc. Bien por ellos, pero ese es tan sólo un modelo, una explicación. Yo estoy más interesado en el cómo que en el por qué.

En mi experiencia he encontrado dos ideas que son útiles a la hora de la hora, cuando uno quiere poder interactuar con una chica, sin tener que entregar cada onza de control, para que sea ella quien “te elige”. Una es la idea de poder “caminar” o irse (walk away en inglés). ¿Alguna vez has estado hablando con una chica y ella dice algo atorrante o maleducado para contigo? Un chico desesperado va a sacrificar su autorespeto con la esperanza de que si persiste, al final va a tener algo con la chica. Mal jugado:
Aguantar eso sólo hace que la chica pierda más respeto por él, y pierda mayor interés en algo más.
Cuando estoy en una fiesta/bar y una chica hace algo “malo,” le digo algo sarcástico como “ah, qué graciosa” y me doy media vuelta y sigo hablando con mis amigos o empiezo a hablar con otra persona. O sea, le aplico la “ley de hielo” (es gracioso, pero muchas cosas que hacíamos cuando teníamos 10 años, funcionan nuevamente cuando somos adultos).

Al aplicar esa variante de la ley de hielo, demostramos que si la chica es descortés (o aburrida o lo que sea), NO lo vamos a aguantar, y vamos a ser nosotros quienes vamos a dar por concluida la interacción. ¿Notan cómo se cambió el marco de ser la mujer quien “nos elige” a ser nosotros quienes tomamos el control cual golpe de estado? Si les queda la duda, inténtenlo alguna vez, se van a sorprender. En una mayoría de casos, las mujeres se van a sorprender de que POR FIN un hombre tenga los pantalones como para poder ponerle un pare a sus jueguitos, es más,
que tenga la actitud suficiente como para poder decidir que no soportar sus jueguitos es más importante que aquello que yace entre sus piernas.
Y ESO, amigos, a su vez les resulta sumamente atractivo a las mujeres. Lo que ocurre a menudo es que es ELLA quien te toca el hombro para llamar tu atención o trata de retomar la conversación. (Lectoras femeninas que estén en desacuerdo, he visto esto funcionar decenas de veces no sólo en mí, sino en muchos otros también. Es una conclusión a la que hemos llegado por la vía experimental).

Otra idea es decir “no” cuando es conveniente. Muchas mujeres creen que o porque son mujeres o porque son bellas, y toda la vida los hombres han besado el suelo que pisan, ellas tienen derecho a todo. Y muchas veces las mujeres van a ‘tentar las aguas’ para ver cuán lejos pueden llegar. Te piden de alguna manera que hagas algo por ella o que seas “su secretario”, y muchos van a complacerlas, con la esperanza de que si hacen suficientes cosas buenas por ella, ella va a hacer otras cosas por ellos. En mi experiencia, está bien hacer un favor si alguien ha sido amable. Pero cuando un pequeño favor pasa a ser una petición para ser el secretario de la chica, entonces es momento de decir “no” sin alterarse ni perder la calma. Dile que no puedes hacer algo que ella te pide.
No necesitas mayor explicación; incluso le he dicho a una mujer que no puedo hacer algo por ella simplemente porque a esa hora dan “Los Simpsons,” y todo prosiguió normalmente.
Entonces la mujer se encuentra en una encrucijada muy interesante: He aquí un chico que es amable, atento, y por lo demás educado (espero que sean así en su vida diaria), pero que no cae en el juego de ser un pelele y actuar como su secretaria. Esto les resulta atractivo.
Las mujeres por lo general tienen un “mejor amigo” que actúa como su secretario (la trae y la recoge, etc.), y un chico por el cual se muere, que es por lo general medio pendejo.
La idea es tener las buenas cualidades de ambos. Si le dices “no” a una mujer de cuando en cuando, proyectas la idea de que no te importa que ella piense que no eres su títere. Una mujer que vale la pena solamente te va a respetar por demostrar tal cualidad; una de esas que en verdad no vale la pena se va a enfadar y te va a hacer una pataleta. Es mejor deshacerse de esas lo más pronto posible.

Imagen: www.wikipedia.org

10 jul. 2006

Aprendiendo a Ser Paciente




Bueno, este es mi primer aporte para El Marinovio, así que decidí empezar con la piedra angular de la relación que tengo con mi marinovia:
LA PACIENCIA.
Bendito don que a veces parece tan inalcanzable... y es que constantemente las mujeres ponen a prueba esta característica en nosotros de una y mil maneras y en los momentos menos oportunos, por ejemplo: Cuando estás en el trabajo o en clases, y sientes que no podrías estar más ocupado, ella decide llamarte y tenerte en el teléfono por horas, a pesar de que ya le has mencionado un par de docenas de veces que estás trabajando y que no tienes tiempo ni para salir a almorzar, pero no, ella busca el modo de quedar como la víctima y para recompensarla tienes que ceder y salir con ella, faltando a algunas responsabilidades que considerabas más importantes que salir. Algunos dirían qué cruel de tu parte no dedicarle más tiempo, pero tengo el presentimiento de que todos los hombres que han estado en esta situación me comprenden.

Otro claro ejemplo se puede dar en esta época tan especial para muchos hombres y mujeres también: la fiebre del mundial. Imagínate en la escena: La comodidad del sofá, una cerveza bien helada, un televisor gigante, bocadillos a más no poder... y la transmisión de un partido buenísimo. De repente llega a casa tu marinovia, y para no hacerla quedar mal, digamos que sólo se remite a hablarte y desconcentrarte de tu emocionante partido, así que nuevamente tienes que dedicar hasta la última neurona para concentrarte en lo que te dice y no explotar en el proceso, porque si después te pregunta algo de lo que te dijo y no lo recuerdas... pues ese ya es otro tipo de problema. :P Milagro, sobreviviste. Volteas a ver el televisor y... ¿qué es eso? Tu marinovia dice:
"Es que traje una película que me gustaría ver, y pensé que no te importaría ya que tu partido estaba aburrido."
Por más imposible que te parece, sacas fuerzas de Dios sabe dónde, e intentas razonar con ella, porque el dejar que ponga la película implicaría estar totalmente dominado, y después de mucho rato de conversación paciente logras convencerla de ver el partido hasta que acabe, osea dentro de 5 minutos.

¿Y por qué? ¿Por qué hacen esto? ¿Qué es lo que lleva a sus impredecibles mentes a torturar a un hombre de ese modo? Sólo Dios sabe, y hasta que quiera darnos la razón, nosotros no tenemos más remedio que... ser pacientes. Sí, señor. Ser pacientes... o masoquistas. Con esto del mundial entre manos ya no sé cuál es la diferencia entre uno y otro.

Bueno, eso fue mi primera posteada en este blog, espero que haya sido de su agrado y pues... ya me leerán nuevamente pronto xD.

Imagen: Kozika's Moblog UK

6 jul. 2006

51st Anniversary


Este es mi primer post in este blog, y estoy escuchando 51st. Anniversary de Jimi Hendrix. Y dejenme decir que la canción es precisa para lo que yo siempre he pensado del "matricidio". Yo no creo en el matrimonio, talvez porque soy hijo de padres separados, o porque sólo tengo 21.

Yo creo que el amor no dura para siempre, yo creo que el amor es un conjunto de situaciones y voluntades. Una de esas situaciones es el sexo, sin sexo el amor se muere. No quiero que se me tilde de sexista, pero es cierto que cuando acaba la pasión generalmente se acaba la fiesta. Los que resisten a la pérdida de pasión terminan viendo a sus parejas como amigos inseparables, por lo tanto, el amor que los unió se esfumó. En general, lo que yo pienso es lo siguiente: Te juntas con alguien, sienten algo bonito y cuando se acaba quedan como amigos, pero eso es casi imposible porque hay mucho de por medio.
Generalmente las relaciones acaban porque uno de los dos se aburre, mientras que el otro sigue en los Campos Eliseos jugando con angelitos y maripositas.
Creo que no se necesita ahondar más en explicaciones sobre que es lo que pasaría... soló relean todas entradas acerca de las ex-parejas.

No crean que soy un descreído del amor, yo pienso de esta manera porque yo he estado en esta situación y todo acabó en muy buenos términos. Pero sé que la situación se torna absolutamente distinta cuando hay niños de por medio. Yo quiero tener hijos ¡y gobernar el mundo! :P, ok ese fue un lapsus, (ver Pinky and The Brain puede causar estos estragos.) pero no quiero casarme porque un final desastroso es injusto para todos, especialmente para los menores hijos. El riesgo de daño colateral (hijos dañados emocionalmente por un posible ruptura) que toman las parejas al momento de contraer nupcias es altísimo, y las probabilidades de éxito en el matrimonio son muy bajas. Por otro lado, ¿quién no quiere sacar los pies del plato? Es algo natural, es un indicador de actividad hormonal y de que no te estás volviendo homosexual. Pero, ¿cuánta tentación puede ser resistida? Muy poca, creo yo. Espero que les haya gustado esta, mi primera entrada. Prometo mejorar y hacerlos más graciosos.

Nótese que no estoy utilizando género alguno, ergo, esto se aplica a hombres y mujeres.

"...
AND THEN YOU COME SAYING
SO YOU, YOU SAY YOU WANNA GET MARRIED
OH BABY TRYING TO PUT ME ON A CHAIN
AIN'T THAT SOME SHAME
YOU MUST BE LOSING YOUR, weak LITTLE MIND
I AIN'T READY YET, BABY, I AIN'T READY
I'M GONNA CHANGE YOUR MIND..."

Imagen: http://musicolinuxien.lost-oasis.net/MesImages/water.jpg

21 jun. 2006

No Me Digas Qué Hacer


Esta es otra de las cuestiones para las que los hombres probablemente jamás tendremos una respuesta válida o por lo menos satisfactoria:






¿Por qué las mujeres creen que deben decirnos cómo hacer todo?
Ante el primer atisbo de un movimiento muscular de nuestra parte, o tan pronto alguien pide nuestra opinión sobre algo cotidiano, entre las demás innumerables situaciones que se nos presentan día a día frente a nuestras marinovias, ellas siempre tienen algo qué decir. Deben sentirse "El Manual de Manuales", todo lo saben, todo lo dicen, sobre todo opinan, todo lo juzgan. Aquí les cuento la última de mi marinovia:

Ella, como muchas mujeres, no se lleva nada bien con la computadora, y me pidió que busque una opción de Word luego de haberse pasado 25 minutos buscándola por rechazar mi ofrecimiento inicial de ayuda. Me senté frente a la computadora, y ni siquiera había agarrado el mouse, cuando de pronto escuché:
"Busca en Archivo."
Me quedé tieso y se me vinieron a la cabeza las 300 veces anteriores en las que ella me había hecho lo mismo. Se me quitaron toditas las ganas de seguir ayudándola, pero... en fin. Lo necesitaba. Le respondí cariñosamente:
"No, mi amor. No está en Archivo."
Ante lo que preguntó:
"¿Y cómo sabes si todavía no abres Archivo?"
Cerré los ojos, conté tres ovejitas saltando una cerca, y le respondí:
"Porque sé cuáles opciones hay en Archivo y lo que buscas no está ahí, mi amor."
Punto para la paciencia. Cuando estaba dirigiendo el puntero hacia el menú donde estaba lo que mi marinovia necesitaba, de pronto escuché:
"Entonces busca en Edición."
Cerré los ojos nuevamente, y le disparé a las tres ovejitas que acababan de saltar la cerca.
"Amorcito, no te preocupes. Yo sé dónde está la opción."
Un nuevo comentario de mi marinovia no se hizo esperar:
"¿¿¿O sea que yo soy una inútil???"
Lo dicho: Noooooo, mi amor. Yo llevo aaaaaaaños trabajando con computadoras y sabes que soy curioso. Por eso sé dónde está.

Lo cierto: Pos pa qué te digo que no si sí.

Opté por concentrarme ignorando lo que siguió diciendo y rápidamente con tres "clicks" encontré lo que ella necesitaba, ante lo que simplemente dejó de alucinar sus eternas teorías sobre cómo trataba de hacer que se sintiera mal con palabras en doble sentido, me dio un beso y súbitamente se puso de buen humor.

Imagen: www.dreamstime.com

24 may. 2006

La Joda Tóxica



Las mujeres normalmente inyectan dosis de joda que fluctúan entre niveles inocuos (¿"Otra vez vamos a salir con tus amigos?") y dañinos ("Si tanto prefieres a tu mamá, ¡¡¡entonces acuéstate con ella!!!"), pero prácticamente siempre se encuentra presente (ver post "Jodes, Luego Existes"). El nivel de joda puede medirse casi tan precisamente como cualquier tipo de contaminación, el detalle es que sólo lo pueden medir nuestros amigos, nunca nuestra marinovia por más que le expliquemos cómo hasta el cansancio.

Hablando sobre un problema uno puede llegar a acuerdos, pero luego de las disculpas la sensación de fastidio, si aún no ha llegado a intoxicar el organismo, en el mejor de los casos puede arreglarse con una sesión de sexo animal y sin palabras a modo de paliativo. Otro es el caso de cuando la joda llega a un nivel tóxico en uno:

La mujer que jode en exceso deja de ser atractiva para su pareja, incluso sexualmente.

Si bien el físico importa, una esposa o marinovia que jode tanto que llega a ser considerada detestable no nos izará la bandera espontáneamente por más que sea calentona, preciosa de cara y que tenga un cuerpazo, y si se tienen relaciones "por cumplir", será por pocos minutos y sin importarle la marinovia.

Como comentó Herr Hauptmann en nuestro post anterior, ahorita estamos con el mal generalizado de que todo el mundo (léase: todas las amigas de tu marinovia) se está casando, pero cuando tengamos entre 38 y 50 años comenzará el mal generalizado, de que todo el mundo (léase: todos nuestros amigos) estárá con la fiebre por la segunda esposa 20 años menor y con todo 20cm más arriba que la anterior. No se engañen, el cambio de esposa en la gran mayoría de casos no es realmente por un tema físico, es por toda la joda acumulada en forma de toxinas, igual que el acumulamiento del colesterol. Cuando la esposa no jode demasiado, cuando realmente quieres quedarte con ella, una sacada de vuelta (si se da) es por algo físico. Un cambio de esposa es por un tema de salud mental, de instinto de supervivencia, sazonado como es evidente, con fresca conchudez al gusto.
Cualquier cosa en exceso, mata.
Adiós.
Imagen: www.ciwmb.ca.gov