19 ago. 2006

Calentando el Ambiente


Toda relación llega a un punto donde uno pierde el interés por el sexo (cosa típica).

A mí aún no me a pasado, pero sí conozco gente que ha incursionado en ese tema tan polémico para revivir su relación.

¿Cómo le dices a tu marinovia que lo clásico del sexo, ya te es aburrido y que estás interesado en otras cosas?


Ayer, mientras trataba ce conciliar el sueño, me puse a imaginar qué podría hacer más interesante mi relación. La verdad es que me di cuenta de que tengo una imaginación bastante potente, se me ocurrieron cosas muy interesantes, pero ahora el tema es cómo se lo digo o comento a mi marinovia. La chica se las da de puritana.

"Mira amorcito, te compré esto para que lo uses y te vayas estimulando."
"Amorcito mira qué lindo, te compré ropa interior de cuero."
"Amorcito a ver préstame tus muñecas para amarrarte y de paso tus tobillos."
"Mira qué lindo y cómodo parece... ¡y es a control remoto!

Creo que algunas mujeres sí están hechas para este tipo de cosas y otras no. No creo que tenga nada qué ver con el amor, creo que se puede tener ayuda o fantasías o cosas más oscuras y el amor siempre estará allí.

Al parecer, por lo que investigué, alguien lo propuso y la otra parte acepto, pero...

¿qué pasa cuando la proposición escandaliza a la pareja?

Seguro que te dirían que te hagas ver, que tienes algo mal en la cabeza y cosas así, que quitarían cualquier iniciativa de dar una opinión y hasta podría causar un trauma. A ver muchachos, pónganse en el caso de que tu marinovia, por darte más placer, te introduzca el dedo sin previo aviso para presionar el punto G del hombre. Creo que sería incómodo o humillante, es por eso que la comunicación es tan importante.

16 ago. 2006

Sedán de Cuatro Puertas


Hace varios años, estuve a la búsqueda de mi primer auto. Lo primero que se me pasó por los ojos y estaba al alcance del bolsillo, era un Scoupe del '91. El auto era de dos puertas, y bastó aquel pequeño detalle para provocar la inmediata desaprobación de mi entonces marinovia. Decidí no comprarlo por otras razones. Luego, pasó un tiempo más y finalmente me decidí por un sedán de cuatro puertas, este sí que le gustaba a todas las marinovias que tuve en el iterín. Varios años después, decidí cambiar de auto y compré un auto de dos puertas. Como era de esperarse, a mi marinovia no le hizo mucha gracia el hecho de tener sólo dos puertas para los pasajeros, que sin embargo era lo justo y necesario para mí que casi no llevo pasajeros.

Esta pequeña historia me lleva a pensar del porqué a las marinovias (al menos con las que estuve), les gusta verme (y que las lleven) en un auto de cuatro puertas. Los autos de dos puertas son para ellas sencillamente inaceptables. Probablemente piensan que les sacaré la vuelta paseándome por las noches con mi auto mientras las chicas fáciles luchen por entrar en él. O que preferiré otra vez irme a las carreras de piques y dejarla "abandonada" (¡a las 12 a.m.!). Nada más lejos de la verdad, esas cosas no suceden excepto lo de los piques pero eso no es todas las noches.

Incluso ahora que tengo mi "dos puertas" en el taller haciéndole algunos cambios y estoy movilizándome en un auto de cuatro puertas. Cuando ya es inminente que pronto tendré mi coupé otra vez, mi marinovia vuelve a la carga y me dice:
"Me gusta verte más en este auto, se te ve mejor"
De hecho ese es uno de esos mensajes subliminales que las marinovias nos lanzan de cuando en cuando para tratar de convencernos de dejar el veloz auto deportivo por algo más serio. Me pregunto si existirá algún trasfondo psicológico en el cual te ven como "el proveedor" y se proyectan a futuro (como por lo general hacen), en el cual se ven a sí mismas casadas, con casita, cocker spaniel y un auto o mejor aún, una minivan que tenga como mínimo cuatro puertas "para llevar a la familia". No lo dicen abiertamente, ni lo quieren admitir, pero de hecho algo de eso existe.






Así que ya saben amigos marinovios, cuando las marinovias les mencionen aquello están avisados, no se dejen convencer por otras personas sino sólo por ustedes mismos...








Imágenes: Boost Samurai y Omega Man

11 ago. 2006

No entiendo nada!!!

Primero que nada, saludos a todos, no visitaba el marinovio hacía un tiempo... Les comentaré que ahora soy un ex-marinovio, pero estoy viviendo una situación rarísima. Ella terminó conmigo porque dice que tiene muchas bolas en la cabeza, que no es falta de amor. Terminamos hace 5 meses y todavía nos vemos a cada rato y cada vez que nos vemos nos besamos y algunas veces hasta acabamos en la cama.

Ella dice que me ama y que me adora pero que tiene que ordenar su cabeza, que una vez que lo haga sentirá que puede volver a tener una relación ¿? Según yo, esta completamente chiflada. Yo no entiendo a las mujeres y la verdad es que no tengo ni la menor idea de que es lo que ella busca... No les voy a mentir, yo la quiero muchísimo y volvería con ella feliz de la vida, pero la verdad es que me ha puesto un poco las cosas en bandeja y tengo una relación bastante cómoda, es decir, me puedo acostar con quien quiera sin pensar en que le estoy sacando la vuelta, hago los planes que me dan la gana sin necesidad de consultarle algo, no "tengo" que verla todo el tiempo sino que la veo cuando quiero, etc etc etc.

Lo cague de risa es que siento que ella también está mas cómoda con la siutación tal como está ahora. Qué hace uno en estos casos, porque también es cierto que si no hay compromiso y sacrificio la cosa no llega a nada mas importante y lo más probable es que se termine por diluir e ir al infierno.

Como les dije, mi vida es bastante extraña en este momento, pero no por mi culpa sino por las bolas de ella. ¿Por qué las mujeres siempre salen con eso de "tengo bolas"? ¿No sé que estoy haciendo con mi vida? Dios mio, la vida tampoco es tan complicada...

Yo personalmente creo que lo que le pasa es que está muy acostumbrada a mi y tiene miedo a soltarse, es como hacer puenting... sabes que estás amarrado a una cuerda y que si te dejas ir no te va a pasar nada... pero, ¿a ver suéltate? no es tan fácil. Me interesa bastante la opinión de las chicas, asumo que ellas son las que van a entender más y las que me pueden decir que es más o menos, lo que sucede y porqué son taaaaaaaan locas.

Tienen que reconocer que los hombres somos mucho menos complicados o nos hacemos menos paltas. Uds. mujeres saben que es cierto!!!! Al final supongo que les debe importar un pepino, porque a fin de cuentas sin Uds. no existiría este blog ni serían nuestro tema central de conversación jajaja

Saludos! Y osh amo a todash coño!!

8 ago. 2006

Lady en la Calle, Puta en la Cama


Es un dicho muy conocido. Los marinovios decimos que la mujer con la que nos casemos debe ser una lady en la calle y una puta en la cama. ¿Realmente necesito ahondar en explicaciones? Para las que se hagan que no entienden, desarrollaré el tema.

Lady en la Calle

La imagen que proyecta la pareja públicamente repercute positiva o negativamente en la percepción que los demás tendrán sobre el marinovio, y todos queremos dar la mejor imagen posible, sobre todo cuando estamos con gente de nuestro círculo social y profesional. Si vamos a una reunión con una bataclana, con una chica que tenga conversaciones idiotas, con una que se vista mal o que no sepa comer en la mesa, por ejemplo, lo más probable es que se nos cierren varias puertas. Si además de llegar con una chica que además de lady es preciosa, te suben los bonos hasta el techo. También es muy importante que las parejas de los marinovios se lleven bien entre ellas, si no es así, es muy probable que ni siquiera los marinovios amigos se frecuenten tan regularmente por culpa de las féminas.

Puta en la Cama

Los hombres queremos sexo, y no cualquier sexo, sino del bueno. Queremos sexo del que nos deja ansiosos por la siguiente sesión. Queremos una mujer que nos abra la mente y que dé rienda suelta tanto a su imaginación como a la nuestra. Marinovias reprimidas, cucufatas, cuestionantes o quejumbrosas entran a una lista negra. Hasta cierto nivel de timidez inocente resulta atractivo, pero nada de lo anterior lo es. Queremos mujeres sin miedo a experimentar con nosotros si nosotros así lo queremos (ver post "Quiero a Dos Mujeres en mi Cama").

Señoritas, la verdad está sobre el tapete. Lo demás... queda en sus manos.

3 ago. 2006

¿Vas a salir con tus amigotes? ¿Puedo ir tambien?



Dentro de una inmensa sala, a cientos de metros bajo la tierra de columnas talladas en la misma roca, 5 valientes héroes se enfrentan a una horda de 40 horrendos seres. El entrechocar de metales se fundía con los alaridos de los heridos. El olor a sangre viciaba el aire.

En medio de la batalla se distinguía la poderosa espada del guerrero que infundía pánico en sus enemigos. Cada movimiento de su arma mostraba la terrible perfección que complementaba su experimentada sabiduría de combate.

A su lado, causando muerte y destrucción, el enorme bárbaro pelea; con cada movimiento de su hacha, arroja los cuerpos de heridos y muertos como hojas al viento. Mientras el sigiloso asesino, reparte la muerte con sus afiladas dagas, sin que sus enemigos sepan qué los golpeó.

A un extremo de la batalla, extrañas luces e ininteligibles palabras infunden misterio en el aire, depués de las cuales una poderosa descarga de magia impacta en el grueso de las filas enemigas, calcinando a la mayoría. Los sobreviventes apenas logran divisar al poderoso hechicero lanzando un nuevo conjuro contra ellos. Y eso es lo último que verían.

Parado en lo alto de los restos de una columna, el diestro arquero disparaba letales flechas que atravesaban a sus enemigos incluso de a dos. De pronto, sus ojos divisan algo, en ese instante, dispara una flecha que atraviesa la garganta del monstruo que estaba a punto de acabar con el asesino de un traicionero lanzazo. Ahora, libre del peligro, le agradece con un gesto y de un salto pasa encima de otro enemigo, lo apuñala en los pulmones y aterriza al lado del cadáver, todo en un parpadeo.

Justo cuando la batalla parece ganada, emerge de una pared que estalla en pedazos, la más horripilante criatura que jamás hubieran soñado enfrentar ni en pesadillas. Un gigantesco monstruo de 10 m. de alto, 50 cabezas y 100 brazos cada una esgrimiendo una terrible espada negra; el cual hace huir a los pocos enemigos que quedaban con vida y encara a los héroes.

Una vez pasado el susto; el guerrero aprieta su espada, dispuesto a matar o morir, mientras grita: "¡¡¡¡¡AAATAQUEEEEN!!!!!" corre contra él. El bárbaro besa su ensangrentada hacha y se lanza en una imparable carga alimentada por su inhumana furia de combate. El asesino, rápido con un pensamiento envenena sus dagas y corre para buscar una posición estratégica. El arquero coloca dos flechas en su arco y apunta, mientras que el hechicero invoca su conjuro más poderoso... La matanza es inminente... cada vez están más cerca. El bárbaro llega primero y lanza un terrible grito de batalla mientras se prepara para dar el primer golpe... El hacha alcanza al monstruo...

¿Bebito, ya terminaron? Ya me quiero ir.

(Efecto sonoro de frenada en seco) Todos voltean a mirar al bárbaro (incluido el monstruo), el cual deja caer el hacha y responde: "Un ratito más amor, ahorita matamos al Hecatoncheires y ya nos vamos si quieres."

Mientras tanto, los demás jugadores miran al pobre tipo, con una mezcla de compasión y vergüenza mientras recuerdan una de las más sagradas leyes de la amistad:

"No traigas a tu marinovia a las reuniones con los patas."

Es un hecho, uno no puede tener a los amigos junto a la marinovia. Son muchas razones, las cuales voy a tratar de exponer aquí.

Primero, porque uno no sabe la opinión que la mancha se forme de ella. No tanto por temor al qué dirán, sino porque, aceptémoslo, nuestros patas son unos miserables y uno lo sabe. ¿Cuántas veces se han hecho lo mismo entre ellos...? Miles.

Existe, en cierto barrio de Pueblo Libre, un conocido dicho:

"Más feo que la flaca de Peluso."

El susodicho, pertenecía a la manchita dominante del lugar, el cual si bien era aceptado, no se ganaba el respeto de los demás. Hasta que un día, decidió llevar a su afortunada compañera al barrio. Personalmente, nunca la he visto, pero sí he escuchado las canciones que se han escrito acerca de su poco agraciada apariencia. Quizás exageran, pero mi padre me dijo una vez:

"Si una persona te dice burro, no le hagas caso. Si 20 personas te dicen burro, cómprate una montura."

Es por eso, que si amas a tu media naranja por su belleza interior, es poco probable que los miserables de tus amigos sepan ver ese don en ella.

Otro motivo fundamental, de por qué la marinovia debe ser baneada de las salidas entre patas, es que no hay nada más divertido que disfrutar de las caídas, vómitos, divagaciones, trastabilleos y alucinaciones de los borrachos. Sin embargo, si ella esta presente, uno tiene que hacer que mantengan la educación, sacar a la marinovia de la línea de fuego (o vómito) de los borrachos de estómago débil o, en el peor de los casos, saltar al estilo guardaespaldas para protegerla del infame chorro. En muchos de los casos tenemos que lidiar también con la despectiva expresión y actitud de nuestra marinovia hacia nuestros patas, las cuales harían palidecer al más intolerante de los nazis.

Un caso, que a muchos les ha sucedido, generalmente en tranquilas noches de juerga en las que a nuestras espaldas se desarrolla un turbio jueguecillo. Miradas insinuantes, mordidas de labio, chupaditas de dedo, inflamables parpadeos y muchos más mensajes son los que la leal marinovia envía y recibe con el sujeto de la otra mesa; mientras que uno esta abocado a la sacrificada tarea, de beber, libar, brindar con los amigos, ella encuentra otras diversiones. PERO, cuando el afortunado galán, decide tomar la iniciativa y al toro por las astas, el confiado mariovio recibe la queja:

"Bebito, ese imbécil me ha faltado al respeto. Pégale."

Es en ese momento, con el corazón evalentonado por la bebida espirituosa, y creyéndose el rey del mundo, sin contar el hecho de que por caballerosidad (o machismo); uno se pone de pie con porte de rey guerrero, dispuesto a enfrentar al ofensor y desfazer el entuerto:

"Oye qué te pasa, conchetu..."

(Nueva frenada en seco) Pero la frase queda inconclusa, porque uno se da de cara contra el fibroso pectoral de un tipo tan enorme, que por primera vez, uno se avergüenza de medir solamente 1.80 m. Esta brusca vuelta a la realidad (el valor y los tragos ya se esfumaron hace rato), hacen a uno considerar la salida diplomática, pero justo cuando uno está elaborando el discurso ganador, que arreglaría incluso la situación en medio oriente, se oye la chillona voz de la marinovia que repite:

"Ya pues bebito, ¡pégale!"

Evidentemente, las negociaciones terminan antes de empezar, así que el cuerno de guerra retumba con un grave: "Dímelo en la calle." Una vez afuera, uno se pregunta:
¿De qué carajo sirve ser cinturón verde en aikido, cuando tienes al frente al campeón nacional de valetodo con todo su dojo en la mesa del costado?
Esos son los casos en que, o haces la de Jackie Chan (pega y corre), o simplemente asume el daño nomás.

Es por eso que, si vas a salir con tus patas y vas a llevar a tu marinovia, piénsalo más de dos veces.

31 jul. 2006

El Feminismo Femenino

Desde que tengo memoria (o más bien, desde que he prestado atención a estos sucesos), he conocido chicas que se quejaban de su marinovio. En ello no hay mayor sorpresa. Muchas veces, una palabra de más o una llamada de menos podrían significar algún tipo de descortesía para las chicas y para cualquier persona en general (seamos sinceros muchachos). Sin embargo, había una queja común en la gran mayoría: los detalles.

Cada vez que mencionaban este tema, los ojos se les ponían llorosos (de allí se deben haber inspirado para lograr el rostro del gato con botas de Shrek), hacían un puchero de nostalgia y se abrazaban entre ellas. Los detalles, o más bien la falta de ellos, hacían tanto daño en ellas que cualquiera se intrigaba. Incluso alguna de ellas llegó a amagar un par de lágrimas (lo cual demostraba su innegable capacidad para el teatro, o su incapacidad para sostener una conversación inteligente).

Yo, que por aquel entonces trataba (ilusamente) de entenderlas, no perdía ni un detalle de su apocalíptico discurso. Y ahora que no trato de entenderlas pero que sigo siendo un iluso, puedo notar algunas características en común:

1. Siempre empezaban con la frase: “Cuando recién salíamos (…)”.

2. No importaba si la chica organiza charlas para Manuela Ramos o Flora Tristán, si es una poeta vanguardista ultrafeminista, o si su sueño es ser una hacendosa ama de casa, todas creen en la importancia de los detalles.

3. Cuando uno pregunta ¿qué detalles por ejemplo? Recitan todos los estereotipos que años de feminismo han atacado por retrógradas y cavernícolas: abrirles la puerta, pagarles la cena, etc, etc.

4. Todo tiempo pasado siempre fue mejor.

Claro está, si hacía notar alguno de estos elementos a alguna de mis amigas la respuesta clásica era: “es que tú eres hombre y no entiendes” (¿no les encanta lo desprejuiciadas que son las chicas de estas épocas?).

Eso sí, si preguntaba si ellas hacían detalles a sus marinovios pareciera que les había hablado en sánscrito antiguo o que les había gritado unos insultos que ruborizarían hasta al propio Calígula (lo cual guarda relación con el pago de ciertos servicios por parte de las marinovias).

Allí fue que concluí que el peor enemigo para la igualdad de las mujeres, son las propias mujeres.

30 jul. 2006

Su Mejor Amiga... ¿Tu Peor Enemiga?


A algunos les debe haber pasado que, incluso antes de estar con la marinovia, su mejor amiga hace lo imposible para que eso no ocurra. No creo que sólo llueva sobre mi cabeza.

Llamas a la marinovia en potencia y la invitas a salir. Diez minutos antes de salir de tu casa cambiadito, perfumado y con los últimos S/. 50 que te quedan, te llaman diciendo que
su mejor amiga tiene una crisis existencial porque se le murió un perico de los 100 que tiene
así que no te puede acompañar, la próxima semana será. "Perfecto" dices, llamas a tus patas y te la pegas donde sea. Y así de pronto, la mejor amiga de la futura marinovia se vuelve una sanguijuela. Donde ves a la marinovia en potencia, vez a la mejor amiga. Por si fuera poco, ella le presenta a otros tipos, y te deja como a un saco de desperdicio nuclear ante los ojos de la posible marinovia.

Pero no te dejas vencer y logras volverla tu marinovia. "¡Grandioso!" tú piensas...
ERROR
La relación que tu esperabas que fuera de dos se vuelve de tres, porque tienes que cargar con la mejor amiga a todas partes. Lo peor es que si tu dices algo en contra de la mejor amiga, la marinovia indefectiblemente te dirá:
"No pensé que fueses así, ella ya me lo había dicho pero no le creí."
DEMONIOS, se adelantó a tus pasos. Ahora debes formular un plan de ataque menos convencional, como conseguirle un marinovio a la mejor amiga, o una actividad que la mantenga lejos de ustedes, como un tour de alpinismo en el Himalaya casualmente sólo con pasaje de ida.

Ahora, si te liga,
NO LA CAGUES.
Si haces una payasada de las que se hacen en tiempos de soltero, tu marinovia (si te perdona) llamará refuerzos para redoblar la vigilancia sobre tus movimientos.
Llamará a la mejor amiga o al resto del círculo de mejores amigas.
En esas circunstancias lo mejor es hacer una retirada estratégica. Ahora no te vas a deshacer de ella/ellas tan fácilmente (¿la primera vez fue fácil?).

Por desgracia, nosotros actuamos antes de buscar las razones del problema, por lo tanto en medio de una guerra sin cuartel contra el enemigo piensas:
"¿Por qué demonios me odia tanto?"
Hay dos grandes respuestas a la pregunta y un sinfín de casos particulares en los que éstas no responden satisfactoriamente la pregunta. La primera es que
simplemente no le caes
y no quiere que estés con su amiguita porque ella quiere lo mejor para ella. Esta respuesta es la mejor que puedes imaginar, porque ella está pensando en la posible marinovia y su forma de demostrar cariño es haciendo que por nada del mundo un inepto se cruce en el camino de su amiga. Estas son dificiles de convencer, pero si te demuestras como un pan de Dios, puedes convencerla y será tu mejor aliada.

Pero aquí esta la segunda razón, que es de lo más egoísta:
No quiere que NADIE le "robe" el tiempo que podría pasar con su amiga
Por lo tanto tomará una actitud beligerante ante cualquier ser humano que pretenda relacionarse con su amiga y le quite tiempo juntas. Me explico,
a la "mejor amiga" le revienta que la posible marinovia utilice su tiempo en otro ser humano que no sea ella.
Es por esto que cuando quieras estar con la marinovia en potencia y eventualmente crear un marinoviazgo, ella utilizará todos los medios a su alcance para que esto no suceda, y no porque no le caigas bien, sino porque no desea compartir a su mejor amiga. Con este tipo de personas no se puede dialogar, por lo tanto tienes dos opciones: Dejas a la marinovia en potencia y buscas otra, o te quedas y haces la guerra.

Tú decides.

Imagen: Melanie