2 dic. 2005

Popeye El Marinovio





Yo recuerdo que me encantaba verlo en dibujos animados, y ahora entiendo que las mujeres son iguales hace vaaaaaarias décadas, pues Popeye apareció por primera vez en 1929. Popeye es el chico bueno, el rudo de buenos sentimientos. Por otro lado, Oliva siempre se muestra inconstante con el pobre Popeye, por más que es su marinovia formalmente. Brutus aparece en escena (hasta ahora no sé qué ve Oliva en Brutus) y luego de un par de gileos se lanza a sus brazos haciéndose la cojuda. Luego Popeye, el chico bueno, tiene que ir a rescatarla a punta de puñetes cuando Brutus trata de dar un paso más (léase: aprovecharse de ella), trayendo como consecuencia que Popeye siempre salga con chinchones y moretones (en peruano, le sacan la mierda) hasta que come sus espinacas y revienta a Brutus. Lo más cague de risa es que luego de la pelea, Oliva y Popeye siempre terminan en la misma escena romántica de "¡Mi héroe!" y vivieron felices para s... No, no es para siempre... es hasta el siguiente capítulo, y la versión contemporánea sería: Hasta el siguiente fin de semana.

A las mujeres siempre les atraen los "chicos malos".

Los misteriosos, los pendejos. Esos son los interesantes para ellas. Cuando se encuentran con uno de esos tipos que se nota que las van a hacer sufrir, ahí están. Se les va el ojo, cruzan miraditas, hablan con sus amigas sobre qué tal está el tipo, y él las basurea. Felizmente hasta ahora no me he topado con una de estas joyitas de mujeres, pero lamentablemente tengo dos amigos que sí, y no salieron bien parados.

Pobre Popeye... siempre jugó el papel del cojudón atrás de la pendeja.

Imagen obtenida de Wikipedia.

1 dic. 2005

Nos Rastrean El Estado De Cuenta


En los últimos años, las diversas facilidades que nos brindan las tarjetas de crédito, financieras, tiendas por departamento, etc., han hecho que aumentemos nuestra capacidad de consumo, pero esto ha originado que nuestras deudas aumenten en la misma proporción (o hasta más)... pero lo que también generaron fue que:
Aumentaron los problemas con nuestras
marinovias.
Para las marinovias en nuestros tiempos ya no es suficiente marcarnos al cell, llamarnos a nuestras casas (se hacen amigas de nuestras hermanas, primas o de quien les conteste en casa) ni tampoco intentar conseguir las claves de nuestros correos (ver post "Dame La Clave De Tu E-Mail, ¿O Tienes Algo Qué Ocultar?"). A pesar de todo esto, ahora también
Nos rastrean los estados de cuenta.
Sí señores, esto es lo último. Nuestras marinovias ahora también revisan nuestros estados de cuenta, ya sea de CMR, Ripley, Master Card, Visa, Visa Electron, etc. Ojo que no es sólo para saber cuánto gastamos en el mes, sino que detalladamente revisan tus compras del día y pobre de ti si por casualidad aparecen compras en algún restaurante o bar porque si ese día no saliste con ella, lo primero que gritará es:

"¡¡¡Seguro que estás saliendo con otra!!!"

o, si tienes suerte:

"¡¡¡Te estás gastando todo el dinero con los vagos de tus patas!!!"

Para variar, siempre imaginan lo peor de nosotros.
No señores, no debemos actuar de buena fe y enseñarle nuestros estados de cuenta a nuestras marinovias, porque en un 95% de los casos acabarás en embrollos con ella, que como sabrán incluyen el famoso:
"No quiero hablar."
y of course... llanto y más llanto (ver post "Si Ellas Lloran, Es Nuestra Culpa).
Total, como algunos dicen:
"Las mujeres son de Venus y los hombres son de marte".
P.D: Haz que tus estados de cuenta lleguen directamente a tu oficina, porque hasta en nuestras casas ellas suelen tener espías.

Imagen obtenida de Wikipedia.

30 nov. 2005

Me Revienta Que Me Llames Tanto


18, 23, 31... no tengo idea de cuántas veces al día me llama mi marinovia. Prefiero ni sacar la cuenta. Podremos hablar tres minutos o tres horas, pero sieeeeempre tiene algo más por qué llamarme. Que me cuente sus cosas me parece excelente, pero que me llame a contarme cada vez que se le cae un papel al piso tampoco es saludable.
Le he dicho que eso me molesta en todos los tonos, de todas las maneras posibles y en todas las situaciones imaginables: En una discusión, mientras comemos tranquilos, mientras estamos tomando un trago, mientras salimos a fumar un cigarrillo... Sólo me falta pedirle que no me llame tanto mientras estamos en la cama. Ya se imaginarán las discusiones que se arman.

Lo más divertido de todo es que ella tiene la concha de decirme:

"Tú nunca me llamas."

Luego, obviamente, rompe en llanto. En ese momento, como ya fue tratado en el post "Si Ellas Lloran, Es Nuestra Culpa", pierdo de manera automática, y nunca se resuelve el problema. Qué huevada. Si ella llama no sólo por ella y por mí, sino también por el equivalente diario de veinte personas más,

¿qué carajo espera?


Imagen obtenida de BuriedNextToYou. Licencia Creative Commons.

29 nov. 2005

Lo Dicho Y Lo Cierto II



No sé por qué a las mujeres les encanta exponerse a que nosotros les digamos una pachotada, es decir, lo que realmente pensamos. Sí, leyeron bien. Lo que nosotros realmente pensamos y decimos sin filtrarlo antes, en el 99% de los casos, es una pachotada para las mujeres. En realidad se trata de puuuuura sinceridad, pero la verdad a veces duele.

Como se dice coloquialmente, las mujeres soliiiiiiitas se ponen para la foto.

Ellas suelen hacernos algunas preguntas incómodas, pero también nos hacen preguntas estúpidas. El problema alcanza su máxima expresión cuando las preguntas estúpidas son también incómodas. No haremos la subclasificación, la dejaremos a la consideración individual de nuestros lectores:

¿Soy mejor en la cama que tu ex?
Lo Dicho: ¡Eres lo máximo, mi amor!
Lo Cierto: Antes eras mejor, ahora tiro mejor con ella.

¿Cuántos hijos quieres que tengamos? (a los dos meses de empezar a salir)
Lo Dicho: Todos los que Dios nos dé, mi vida.
Lo Cierto: Si supieras que ya tengo un par...

¿En unos años vamos a casarnos, no?
Lo Dicho: Por supuesto.
Lo Cierto: Ni cagando.

¿Estoy gorda?
Lo Dicho: No, mi amor.
Lo Cierto: Si sólo te podemos abrazar entre dos, ¿¿cómo carajo crees que estás??

¿Te gusto?
Lo Dicho: Claro que sí, mi amor.
Lo Cierto: Me gustas cuando callas porque estás como ausente*... y en realidad me gustas más cuando estás ausente porque no me jodes.

¿Te gusta la chica de ese aviso?
Lo Dicho: No es mi tipo, mi amor.
Lo Cierto: Ya le ofreciste una botella de pisco a tu amigo, ese que tiene un amigo que tiene un amigo que tiene un amigo que la conoce para que POR FAVOR, POR FAVOR, POR FAVOR te la presente.

¿Alguna vez has visto una porno?
Lo Dicho: Nunca me han llamado la atención.
Lo Cierto: Tengo un servidor dedicado para bajar fotos y videos de Internet automáticamente.

¿Entonces qué hacen estos videos porno en tu cuarto?
Lo Dicho: Seguro son de mi hermano.
Lo Cierto: Felizmente no me reconoció.

¿Con cuántas mujeres has estado en la cama?
Lo Dicho: Además de ti, sólo con una chica a la que quise muchísimo.
Lo Cierto: Perdí la cuenta a los 19 años.

¿Me amas?
Lo Dicho: Te amo.
Lo Cierto: Si te lo digo... ¿tiramos, no?



* Fragmento del Poema 15 de la Obra: 20 Poemas de Amor y Una Canción Desesperada del maestro Pablo Neruda.

Foto obtenida por cortesía de Andrea Paccini.

28 nov. 2005

La Primera Cena Familiar


¿Por qué tenemos que pasar por esa incomodidad que uno siente sobre todo cuando la familia no es muy amigable? Lo peor de todo es que aunque no quieras ir, te llevan a la fuerza.

Todo comienza con una simple invitación:

"Amorcito, mañana cenamos con mis padres."

Uno lo que piensa es:

"Por la conch... La cagada."

Es que esto implica no sólo ir a cenar, sino también conversar con sus padres, y aguantar los comentarios de los hermanitos.

Una vez que llegas, el pseudosuegro te ofrece un trago, y al fondo escuchas la voz angelical de tu pseudosuegra diciendo:

"Hijito, ¿vas a tomar alcohol y luego manejar?"

Primera Encrucijada: De entrada nomás, ya te fregaron. Si aceptas el trago, eres un irresponsable, y si no aceptas el trago que te está ofreciendo tu suegro con el brazo estirado y cara seria, automáticamente te convertirás en un apestado por despreciar su hospitalidad, y con el suegro no se juega. Aceptas el trago y prefieres quedar como el irresponsable. ¿Total? El suegro es igualito.

Luego de un momento, la suegra dice:

"Pasemos a cenar."

Una pregunta importante surge en tu mente:

"Y ahora... ¿dónde me siento?"

¿Al lado de la madre? ¿Al lado del padre? En todas mis relaciones me he sentado al lado del padre. De repente comienza el interrogatorio mientras todos te miran fijamente, y uno no puede ni llevarse el tenedor a la boca. Este incómodo momento comienza con la clásica pregunta:

"¿A qué te dedicas?"

Segunda Encrucijada: Uno responde naturalmente, y te das cuenta de que no importa que seas jardinero o físico nuclear. Algún miembro de la familia siempre te hará sentir que no eres lo que la niña de la casa merece.

Siguen las preguntas, pero cambia un poco el tema y ya no se centra tanto en ti, sino en ambos como pareja. Es cuando uno entra en la zona de fuego.

Tercera Encrucijada: En esta parte de la reunión debes hacer como en The Matrix. Ten mucho cuidado al contestar, porque a) te quemas con los suegros, o b) tu marinovia te va a matar. Pondré ejemplos para graficar la escena:

1. El otro día salieron a bailar, ¿no? ¿Y hasta que hora se quedaron?
2. ¿Con quiénes fueron? ¿Parejas de casados, amigos o enamorados?
3. ¿Fueron a comer antes o comieron después?
4. Etc.

Las Respuestas:

  1. Si eres franco con la hora, a) tu marinovia te patea YA QUE SUS PADRES NO PODÍAN ENTERARSE DE QUE SU RETOÑO LLEGABA A ESA HORA A LA CASA y después te grita, o b) si reduces la hora y los padres se dieron cuenta de a qué hora llegaron, quedas tachado por mentiroso.
  2. Si dices que salieron con parejas casadas, tus suegros pensarán que ustedes también están haciendo "cosas de casados" (léase tener relaciones), lo cual es cierto, pero no es bueno que los suegros estén con eso en la cabeza y por no estar casados, definitivamente eres una mala influencia para ella. Seguro la estás manipulando y eres un gran pendejo. Si dices que salieron con otras parejas de enamorados, pensarán que estás haciendo perder el tiempo a su hijita igual que el resto de cojuditos con los que salen. Si dices que salieron con otras parejas de amigos, pensarán que no tomas en serio a su hija, y eres un pobre diablo.
  3. Si dices que comieron antes, están llegando a la discoteca demasiado tarde y estás arriesgando a su hijita. Si dices que comieron luego de bailar, eres un desconsiderado porque la pobre se moría de hambre. Seguro encima ni siquiera le diste qué comer y en realidad te la llevaste a un hotel y estuvieron tirando luego de bailar.

Entiendan, JAMÁS vamos a ganar. Para los suegros siempre vamos a caer por algún lado. Ni casados nos salvaremos.

La fotografía fue obtenida por cortesía de Warner Brothers.

27 nov. 2005

Blue Balls



El siguiente post tiene más bien una orientación científica y de corte pedagógico que servirá para que ellas conozcan un poco sobre algo que ocurre a los marinovios cuando están en "viada" y son repentinamente cortados, un daño a la integridad muy relevante. El término "Blue Balls" lo escuché por primera vez de un amigo que padecía de esto frecuentemente con su marinovia.

Pero ¿qué significa estar con las "blue balls" o quedar con los "huevos azules"? ¿Es un equivalente a tener diablos azules pero en los huevos? ¿Es que se te prendan un par de pitufos en cada huevo cual garrapatas? Bueno, un poco de cada cosa.

Antes de tener sexo, los marinovios por lo general (y si son de este planeta) se calientan mutuamente y se preparan para el acto sexual. Si de pronto la marinovia decide detener la situación y no tener sexo bastándole la etapa de calentamiento, ello puede dejar al hombre con las bolas azules. Quedar con las bolas azules genera un dolor y una molestia particularmente jodida en los compañeros poniéndolos, en algunos casos, de un color azulejo. La incomodidad y el fastidio hacen presa a la zona pélvica lo que produce una sensación de joda e insatisfacción producto de los cambios en el flujo sanguíneo. ¡¡¡Miren lo que pueden causar muchachas!!! (Para más detalles ver la siguiente
nota.)

Son un poco las secuelas físicas de lo que se comentaba en posts anteriores cuando aparecen frases del tipo de

"No mi amor, se me quitaron las ganas".

Es cierto que nadie puede obligar a nadie a tener sexo pero, muchachas, tomen en cuenta esta situación de daño físico que pueden generar en sus marinovios cuando de pronto deciden parar el tren. No conozco de un efecto similar en ellas que dicen ser las maestras del control sexual. Sería bueno en todo caso algún pronunciamiento en La Marinovia a fin de ilustrar a los marinovios un poco más sobre estos temas sexuales que a veces son causa de largas batallas y discusiones.

26 nov. 2005

El Mutismo: Una Sabia Solución


Refutando el supuesto "Síndrome Mutis del Marinovio" expuesto en "La Marinovia", expondré algunas razones que justifican el mutismo como sabia solución ante los problemas marinoviescos:
Caso I) Sabes que vas a llegar tarde a la casa de la marinovia: Sabemos que existen muchas razones en nuestras vidas que frecuentemente hacen que arribemos con cierto retraso a nuestras citas con nuestras marinovias. Los detalles: Te encontraste con un brother y se quedaron charlando un webo de tiempo, tenías que hacer unos pagos y el banco estaba aglomerado de gente precisamente ese día, fuiste a jugar una pichanga con tus patas del barrio y se alargó el partido, te tomaste la siesta y te quedaste dormido, etc. Si la marinovia y tú llevan poco tiempo juntos, lo primero que pensarás es:

"Voy a llamarla para avisarle que llegaré 15 minutos tarde"

e ingenuamente le cuentas lo que ocurrió.
Reacciones: La marinovia podría decirte cosas como:

"¡Eres un mentiroso! ¿Crees que soy estúpida? Seguro te quedaste tomando con tus amigos, parece que no te importo. ¡Si quieres hacer tus cosas mejor no vengas!" etc.

Bonus: A todas las afirmaciones ya descritas, en adición a que te gastan el saldo de tu celular oyendo todos sus insultos, suelen terminar colgándote la llamada.
Sabia Solución: Evita llamar para avisarle y si te intenta llamar al celular no le contestes, pues de hacerlo, reaccionará como se explicó arriba y encima como ha gastado su saldo te echará en cara que le haces perder dinero. Resumiendo: mutismo.
Caso II) Llegas tarde a la casa de tu marinovia: Lo sensato sería llegar y explicarle los motivos de tu retraso de inmediato, pero la marinovia para ese entonces no será sensata, pues recuerda que has llegado tarde y eso les revienta. No suelen pensar igual si nosotros somos los que esperamos que se arreglen, vistan, peinen, etc. (Ver post "Los Matris").
Reacciones: Si ya cometiste el error de contestarle el celular o haberle llamado minutos antes, lo primero que hará es decir:

"Hola, ¿cómo estás?" (obviamente con una cara que ni que te cuento).

En seguida, vuelves a recordarle los motivos de tu retraso. Ella te escuchará, aunque aparente no hacerlo. Terminada tu exposición (seguro que hasta detalles le brindas) seguro responderá lo siguiente:

"Si tantas cosas tenías que hacer, mejor te quedabas en casa". "Pero tú hace un rato me dijiste otra cosa" (con eso te demuestran que sí escucharon tu explicación). "Cuando me llamaste, seguro estabas en el cine, en un bar con tus amigos, en un restaurant con otra, o en la calle y no en tu casa".

Posteriormente se quedará muda horas y horas. Probablemente empiece a llorar (verlas llorar sí nos hace sentir lo peor de este mundo). Transcurrido este lapso, te dirá:

"Me tengo que ir a domir, estoy cansada".

Sabia Solución: Llegar a casa y saludarla con toda naturalidad minimizando el problema (reconociendo que existe), analizar su reacción y si empieza a interrogarte sobre el porqué de tu tardanza, apela al silencio o a las palabras más cortas (los detalles no sirven como ya comenté antes). Empieza a charlarle de otros temas para desviar la atención, y encuentra el momento preciso para contarle lo ocurrido no como explicación, sino partiendo del error involuntario que originó tu tardanza (qué es lo que ocurrió) y dile que la amas. Si a pesar de ello, persiste en fustigarte tu error, vuelve aplicar el mutismo ya explicado porque lo que menos ayuda es buscar la confrontación.
Caso III) Te has marchado de la casa de tu marinovia peleando por tu tardanza: Este escenario se produce al no funcionar lo recomendado en el caso II.
Reacciones:
La marinovia no entendió razones y te largó (seguro ya te dijo que estaba cansada y se fue a dormir, aunque la verdad se fue a maldecirte jeje).
La marinovia apagará su celular o de lo contrario no contestará tus llamadas.
La marinovia te bloqueará de su MSN Messenger.
Sabia Solución: En vista de las posible reacciones, será en vano intentar llamarla, enviarle un e-mail, buscarla en el Messenger, mensaje de texto, etc. La mejor salida es evitar comunicarte con ella por un lapso de tiempo hasta que se calme. Luego del mismo, llámala, pero no para pedirle perdón, sino charlar de otros temas porque de lo contrario sería rebobinarle la cinta y las broncas volverán. Resumen, guardar mutismo.
Señoritas marinovias, entiendan que el mutismo es una sabia solución porque:
  1. Evita entrar en discusiones.
  2. Acepta tácitamente nuestras culpas (nunca negadas pero ocurridas por circunstancias no previstas por nosotros).
  3. Demuestra que las amamos y por ello evitamos cualquier situación que lleve a la ruptura de la relación.
Opinión particular de ElRicky, escrita para ElMarinovio.
La imagen fue tomada de Magos
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