26 mar. 2008

LHC (Leer entrada para saber el significado)

Ahora que estamos a punto de acabar el verano y me encuentro desempleado, he decidido volver a escribir un poco en este blog acerca de lo que bizarro que puede resultar ser un marinovio en estos días.

Dejenme contarles la historia de mi vida de estos últimos tres ajetreados meses. Si bien todo el problema empezó en julio del año pasado, creo que la época más álgida fue este verano. Durante el año pasado fui utilizado vilmente como "emotional punchbag" por alguien en quien me fijé, pero esa es otra historia. El punto radica en que, a principios de este año, yo estaba soltero y destruido emocionalmente, por lo que recurrí a la juerga del verano para aliviar las penas. Funciono. Pero durante el verano, empecé a salir con alguien, bastante especial pero que no era/es/será para mí aunque quisiera. La razón es muy simple, es demasiado linda para mi gusto, pero en fin. Cometí el error de estar con ella, por un corto tiempo, cerca de un mes en realidad, que fue una bonita experiencia pero que no me lleno del todo.
Ahora... luego de pocos días de formalmente "estar" tuvimos una reunión de amigos en un conocido local miraflorino, que odié con pasión ese día, por el onomástico de una amiga en común, a la cual no se le ocurrió mejor idea que llevar a su hermana... bueno creo que no necesito ser muy gráfico acerca de lo que sucedió esa noche pero aquí voy. La hermana, y actual marinovia, me llamó la atención desde un comienzo, por lo tanto empecé a hablar con ella, larga y tendidamente acerca de un tema en el que, desde un principio, coincidimos, música. Creo que no mencioné que ella es música, no? Bueno lo es, y una muy buena, debo resaltar. Pero para este primer encuentro se nos apareció una pequeña falla técnica, ambos estábamos en la reunión con nuestras respectivas parejas, lo cual como ustedes pueden fácilmente imaginar, no ayudo en mucho. Luego de un par de semanas sin verla, y esperé que fueran más, tuve la suerte de encontrarla en una una discoteca del sur, con su hermana y una amiga más, yo estaba con la marinovia de aquel entonces, y estaba pasado un poco (mentira, era ya una botella de ron) de copas, por lo que dejé de prestar atención a la marinovia y fui atrás de la hermana con fructíferos resultados. La marinovia se retiro medio temprano ese día, aún no sé si con celos o no. Nunca lo dijo explícitamente.
Creo que es el momento del mea culpa respectivo, NO, no me siento orgulloso de mis actos, ni los escribo para vanagloriarme, lo hago porque siento que si no lo hago, el mensaje de esta entrada sería irrelevante. Y NO, no me arrepiento, actualmente, de mi accionar debido a que lo encuentro justificado.
Bueno, luego de pedirle el teléfono y el correo electrónico, y también de una larga conversación acerca de el rompimiento con su ex-marinovio y otras cosas, decidí llamarla durante la semana para concertar una cita. SI aún estaba con la ex-marinovia, y sé que no fue correcto, pero, en mi defensa, arguyo que luego de ese fin de semana simplemente no tenía cabeza para nadie más. Sé que no es una escusa razonable, pero es una escusa cierta, que el que esté libre de pecado lance la primera piedra, dijo un judío famoso. Así que cumplí el mes con la marinovia y a los tres días, tuvo la mala idea de "querer hablar las cosas", considero que fue una mala movida por parte de ella. Este tipo de "conversaciones" de una manera u otra, cuando son planteadas explícitamente y de antemano, llevan, casi siempre, a un final no muy agradable. Simplemente, yo me sentí sugestionado a que todo llegaba a su fin, por lo que, ese mismo día terminamos, aunque esa no fue la intención con la que ella fue.
A estas alturas de la entrada, básicamente quisiera resaltar dos puntos acerca de lo bizarro de ser un marinovio, el primero, es que si las mujeres se rasgan las vestiduras cuando nos fijamos en otras mujeres, porque las mujeres nos "dan bola"? Si fueran consistentes con su discurso, el mero hecho de saber que hay un tipo, que tiene marinovia, acechando debería levantar suspicacias acerca de sus intenciones. Los hombres no somos tan sutiles como las mujeres. Y el segundo punto es, luego de milenios de evolución, por qué las mujeres siguen empeñadas en explícitamente ahuyentar a cuanto tipo tienen alrededor con ese tipo de "conversaciones", es que acaso no hay suficiente evidencia empírica al respecto? Puede ser que, como un buen amigo dijo, sufra del síndrome LHC (Le Huye al Compromiso), o que en realidad yo tenga razón y que simplemente este tipo de acciones no se deben tomar explícitamente porque causan pánico en el marinovio y se pueden dar resultados nefastos.
Mi resultado no fue tan nefasto, luego de hacer un reporte de daños, acabé con la antigua marinovia y al día siguiente (si, no pude esperar nada) salí con la actual marinovia, y debo decir, la estoy pasando muy bien con ella, aunque cada marinovia trae problemas y rollos nuevos. Para eso siempre podremos escribir nuevas entradas al respecto acá.