13 feb. 2006

La Chica Que Te Choteó Ahora Te Busca


De toda la sabiduría expresada en este blog, podremos reconocer que las mujeres son siempre impredecibles, tanto para las cosas buenas como para las malas. Hoy estuve recordando a Jéssica, una niña increíblemente linda... y seamos sinceros, decir linda significa que tenía un físico envidiable y en ese entonces vivía sus 16 añitos.


Adicionalmente, sabrán que a los 16 años las mujeres se manejan un cuerpazo... con curvas que parecen carreteras (como diría El General), pero paralelamente sus cerebros no razonan lo suficientemente bien como para tomar las decisiones más correctas, por lo que aprovechándose de sus encantos, juegan con la vida de muchos de nosotros.

Es la chica que te hace tratar de presentarte lo más atractivo posible con tal de ligar algo con ella, pero al igual que tú, hay varios gavilanes rodeando la presa. Si está en el colegio, tú
haces la guardia al momento de la salida, todo con la intención de verla aunque sea de lejos. A veces,
inventas toparte con ella por casualidad con tal de acercarte a conversar un rato... en fin, creo que hacemos tantas babosadas... pero como diría un buen amigo: Vale todo.


Luego de semanas de insistencia, tomas el máximo valor posible y le declaras tu amor, pero crashhhh... la chica con una sonrisa angelical te dice: "Por ahora prefiero que sigamos siendo amigos". En resumen, rebotaste bien lejos. :s

Días después, la ves por la calle abrazada de un pata, de esos con cara de fumón, mal vestido, feo... o sea, con lo peor que pudieron escoger. Lamentablemente, encima que te chotean, tienes que soportar la escenita. Grrrr, ya pex la mejor carne se la comen los perros, dicen por allí.


Pasaron unos años y resulta que me la vuelvo a encontrar en una reunión de la universidad. Oh shit... seguía hermosa a sus 18 añitos, pero hice como si no la conociera. Sin embargo, brindando con los patas se acerca, me llama por mi nombre (mis patas se quedaron tontos) y me dice:

"¿Me puedes acompañar? No conozco a mucha gente."

Caballero, tuve que aceptar la oferta o mis patas me dirían boludazo.

Nos alejamos a un rincón y entre traguitos me preguntó por qué había dejado de verla, que le extrañaba saber de mí, que quería llamarme, etc. (yo me hacía el desentendido). Luego de un rato me dijo:

"Acompáñame a mi casa porque me siento mareada."

La respuesta de un caballero (jeje) fue un:

"Esta bien, vámonos. Te llevo."

Pero mentalmente me decía, "campeoné". Y así fue, los besos empezaron en el carro, luego me enteré que vivía sola, entramos a su departamento y lo demás pasó tal cual lo imaginan.
La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡ay Dios! como diría Rubén Blades en Pedro Navaja.

Imagen: Perú Campeón

10 feb. 2006

Odio Cuando Dices Eso

Photo Hosted at Buzznet.com

Entre las muchas cosas con las que las mujeres logran que uno genere cantidades industriales de bilis en el organismo, están ciertas frases, consideradas por los marinovios como anatemas, maldiciones cuyo nivel de destrucción y estragos puede alcanzar niveles insospechados. Y es que no se sabe si ellas son conscientes de la gravedad que revisten tales frases o si en realidad lo hacen adrede.

Muchos marinovios han sido victimas de ellas. Algunos no han sobrevivido, y si lo han logrado, llevan imborrables cicatrices. Muchas de ellas deberian estar entre las maldiciones prohibidas por el Ministerio de Magia (cherrie a Harry Potter).

He aquí algunas de las más temidas por todos los marinovios:


Estoy confundida
Esta es una de las que particularmente más detesto. Después de que a uno lo aceptaron, juraron y perjuraron de que te quieren, todo bacán, chévere contigo; se le da por sentirse confundida con su sentimientos. Después de que ha pasado de todo, que uno les baja la luna, salen con que son muchas cosas, que todo pasó muy deprisa (despues de meses). Por lo general esta frasesita viene seguida de:

Necesito tiempo
Si algun desafortunado marinovio es impactado por esta frase, ya puede ir sacando la agenda para buscar nueva media naranja. Ni Nostradamus podría lanzar vaticinio más acertado acerca del ocaso de la relación, ya que el 95% de los casos resulta en una ruptura. A veces creo que es una excusa usada para terminar.

¿Me quieres?
Imaginemos la escena: Un momento romanticón, minutos después de haberle dado a la marinovia una gran alegría, sopresa, regalo o cualquier detalle que demostrara el grado de enamoramiento y afecto del bue... bueno del marinovio (en muchos casos éste aún presenta las heridas y lesiones provocadas por el grado de dificultad que envolvía concretar el detalle), cuando de pronto, ella suelta tamaña pregunta. O sea... uno casi muere por complacerla, halagarla, ¿y aún así necesita que se lo digan? ¡¡¡¿¿¿No que los hechos dicen más que las palabras???!!!

¿En qué piensas?
Esto generalmente se oye en una situación en particular: Después de haber consumado el rito en honor a Eros, en el altar de las cuatro perillas. A uno le gusta disfrutar de un instante de paz, un momento de reflexión, poner la mente en blanco, alcanzar el séptimo sentido, filosofar sobre la inmortalidad de la mosca, o simplemente evaluar su performance para detectar puntos qué reforzar. Es allí cuando suena esa frase, que generalmente se oye ruido como estruendo de vidrios rotos, porque nuestro viaje al Nirvana, la conversación con Buda o la sublime exaltación del yo interno se va al carajo.

Pero la que se lleva todas las nominaciones de la academia, es sin lugar a dudas:

Eres mi pataza
Esto ya es lo ultimo que uno puede merecer. Realmente va en contra de los derechos humanos, porque es mejor que te odien a que te vean así. Desde ese momento, uno pierde la condición de hombre ante sus ojos. Es menos que un hombre, te conviertes en su amigo, el que estará tan cerca pero a la vez tan lejos... al que le contarán todas las decepciones amorosas y que sólo servirá como paño de lagrimas, a quien le restregará el cuerpo con el suyo en criminales abrazos sin que se le permita a uno que se le levante ni un pelo.

Estan son pues, las más odiadas. Cuidado con ellas.

31 ene. 2006

En Busca De La Mujer Ideal



Este post no es del mismo estilo que los demás que tenemos hasta ahora, pero creo que los hombres podemos aprender mucho de este texto que me llegó por Internet, para no caer en los mismos errores...

Cuando cumplí 14 años, esperaba algún día tener una novia. A los 16 tuve una novia, pero no había pasión. Entonces decidí que necesitaba una mujer apasionada y con ganas de vivir.

En la universidad salí con una mujer apasionada, pero era demasiado emocional. Todo era terrible, era la reina de los dramas, lloraba todo el tiempo y amenazaba con suicidarse. Entonces decidí que necesitaba una mujer estable.

Cuando tuve 25 años encontré una mujer muy estable, pero aburrida. Era totalmente predecible y nunca la excitaba nada. La vida se hizo tan monótona que decidí que necesitaba una mujer más emocionante.

A los 30 encontré una mujer excitante, pero no pude seguir su ritmo. Iba de un lado a otro sin detenerse en nada. Hacía cosas impetuosas y coqueteaba con cualquiera que se le cruzara. Me hizo tan miserable como feliz. De entrada fue divertido y energizante, pero sin futuro. Entonces decidí buscar una mujer con alguna ambición.

Cuando llegué a los 36, encontré una chica inteligente, ambiciosa y con los pies sobre la tierra. Decidí casarme. Era tan ambiciosa que me pidió el divorcio y se quedó con la mitad de lo que yo tenía.

Ahora, después de los 40, me gustan las mujeres con tetas grandes, buen culo..., y punto.

¡¡¡¡Por fin maduré!!!!

Atentos, marinovios...

Remitente: Ricardo Maldonado Malreuri

26 ene. 2006

Un Verano Para Tres


Remontándome a mis años mozos, hace casi 10 años terminó un enamoramiento algo largo del cual salí herido. No es que sea el galán del barrio ni mucho menos, pero dicen que cada quien tiene sus 5 minutos de fama. Después de terminada esa relación. habían dos chicas menores que yo a quienes, por esas coincidencias de la vida, Mosto Verde les gustaba, y entraron a un tipo de competencia en la que yo resultaba ser el premio. De esto me enteré gracias a que una buena amiga me lo contó. Al principio me molestó un poco, muy poco, casi nada... bueno, en realidad me gustó ser el premio y pensé en quedarme como observador y estudiar el comportamiento de las féminas en disputa.

Como todos estábamos en esa época en el mismo círculo de amigos, disfruté mucho verlas competir entre ellas. Me ofrecían servirme tragos en las reuniones, en las parrilladas me traían carne, y las dos me invitaban a salir los fines de semana. Después de esas salidas, las cosas se pusieron más serias. Comenzaron los cariñitos, los abracitos apretones, las incursiones a lugares oscuritos para besarnos, así como también unos buenos apretones y caminatas nocturnas en la playa con toalla incluida. Lo más gracioso de esto es que cada vez que pasaba algo, me pedían por favor que no comentara esto a su competencia, aún creían que yo no sabía cuál era su travieso juego.

Las cosas llegaron a pequeñas cosas mayores donde la ropa ya no estaba incluida. La situación se volvió cada vez más complicada, ya que me aislé y vivía esa pequeña burbuja de hacer creer a las chicas en una relación exclusiva. Pero como toda racha de buena suerte, esta también tenía que terminar. Cierto día una de ellas me dijo:

"Mosto, si salimos como enamorados y hacemos cosas de enamorados... ¿Por qué no lo somos?"

Pasaron dos o tres dias y sucedió lo mismo con la otra chica. La diversión terminó y la angustia comenzó. Con cada salida ellas se querían exponer más al público como mis enamoradas y yo, por supuesto, necesitaba la mayor discreción posible o mi burbuja se reventaría. La buena amiga que me advirtió del juego me llamó y me dijo:

-Mosto, ¡sal de tu casa! ¡¡¡Las dos ya lo saben y van para allá!!!"
-¡¡¡¿¿¿Cómo???!!!
-Sí, estábamos en mi casa, y la número 1 le comentó a la número 2: "Lástima que perdiste, Mosto Verde está a punto de declararse." Ante esto, la número 2 le respondió: "Mentirosa, ayer estuve con él en mi casa." Ambas se quedaron calladas, y dijeron al unísono:

"Este Mosto pendejo... "¡¡¡Lo voy a matar!!!"

y partieron ambas rumbo a tu casa. ¡¡¡Sal de allí!!!

Colgué el teléfono y salí de mi casa como si el diablo me persiguiese. Pensé en qué hacer, pero nada se me ocurría. Sonó mi celular, llamaban de mi casa. Era mi madre, y me dijo que dos amigas me estaban esperando. Tenía que llegar al toque a solucionar el problema, pero la compañía eléctrica me había cortado el flujo y el foco de mi cerebro no se prendía. Le daba vueltas al asunto y no se me ocurría nada. Al llegar a la casa, ellas me dijeron:

"Así que, señor Verde, ¡¡¡ha estado jugando con nosotras poniendo en peligro nuestra amistad y bla bla bla!!!"

Una de ellas dijo:

"Ok, esto no está bien, pero bueno...

¿con cuál de nosotras te vas a quedar?"

De pronto por fin se me prendió el foco. Sonreí, me recosté tranquilamente en el sillón y les respondí:

"Con la que considere que ganó la apuesta."

Al darse cuenta de que yo sabía de la apuesta, simplemente se quedaron calladas sin poder reclamarme nada más y se fueron. Hasta ahora ellas dos siguen siendo amigas, y yo terminé estando con la amiga que me pasó el dato.

Fui por lana... y salí con tres chompas. Qué lindo.

Imagen: Cindy D.

25 ene. 2006

Días de Juerga: Tiempos Aquellos...

Hace algunos días estaba recordando con añoranza las grandes noches de exceso que tuve hace muy pocos años.

Y es que, estando con marinovia actualmente, pasé de andar "de pirata" divirtiéndome como loco con mis amigos y amigas a un status un tanto más tranquilo, puesto que mi marinovia actual tiene sólidos valores y un alto sentido de la responsabilidad, cosa que de cierta manera comparto con ella.

Sin embargo, ¿acaso no recuerdan con especial cariño aquellas veces en que uno estaba en la casa de una "amiga" y todos bebían "cuba libre" (u otro trago de su elección) a mansalva hasta quedar bien sazonados hablando sonseras? ¿O aquellas veces que se iban en mancha a la disco a pasarla bien y al final terminaba todo con "broche de oro"? ¿O ir a la playa y beber unos tragos afuera del auto con la música que te vacila a todo volumen? ¿O aquellos campamentos en que todo podía suceder?


El Juergón


¿No les ha pasado por la cabeza, recordando aquellas vivencias en querer hacerlas otra vez?

A mi sí, y es más, me gustaría que mi marinovia me acompañase en aquellas aventuras. Si bien es cierto que todo tiene un límite y disfrutar de la vida no siempre es juerguear hasta que tu organismo reviente, no estaría nada mal revivir parte de eso, sin embargo la cosa se complica un poco cuando tienes una marinovia demasiado responsable con los pies tan firmemente puestos sobre la tierra como el Empire State.

¿La casita de la familia Ingalls?Simplemente no le gusta, no puede, o le parece irresponsable, etcétera, etcétera, etcétera. Y es ahí cuando uno se acerca peligrosamente a ser la antítesis de lo que era antes, un poco más y cambias tu fabuloso auto deportivo por una SUV Volvo, tu depa o la casa de tus padres por una casita con techo a dos aguas y hermosas cercas de madera pintadas de blanco, hasta cambiar a tu Dobermann por un Cocker Spaniel. ¡Ah! y la juerga máxima es ir al cine o jugar 'Risk' y 'Monopoly' con tus vecinos.


Normalmente si uno no está preparado para semejante cambio, y ve con horror el panorama descrito en el párrafo anterior, puede suceder lo siguiente:


    1. Conviertas a tu marinovia al lado oscuro mencionándole que no todo es trabajo y cenitas y que finalmente salgan a juerguear como locos los fines de semana.
    2. Que "saques los pies del plato" y fingiendo un dolor estomacal, te vayas a juerguear por ahí, con los riesgos que ello implica (en mi caso, la ciudad de Lima es un pañuelo).
    3. Que dejes a la marinovia por una "party girl" (no muy recomendable, a
      venir en un artículo próximo) o los amigos que te quedan y aún no se han ido al extranjero -o casado, que al final es lo mismo- , con el riesgo de que tus padres de deshereden por haberle roto el corazón a aquella simpatiquísima chica con quien estabas y veían como firme candidata matrimonial.

La opción ideal ("correcta") es la primera, no hay duda. Sin embargo, la otra parte también tiene que poner de la suya para que esto se concrete.

¿Y qué hay si no quiere?

Y puede suceder que la marinovia prefiera quedarse en casa mientras uno termina aplastándose mientras ve al gato rondar por ahí...

La segunda opción es que si te gusta el riesgo y sales, al final el cruel destino te pasa la factura, cuando justamente la chismosa tía de tu marinovia te vio en tu carro, lleno de amigas y amigos con chelas en la mano, y con el subwoofer que emitía una onda sónica tal, que haría escuchar al más sordo. Entonces el desastre sólo es cuestión de horas...

Finalmente la tercera opción es algo no recomendable, al menos en esos términos, definitivamente.

Por mi parte estoy tomando la primera opción.

¿Qué sucederá?

No se pierdan el próximo capítulo.

Imágenes: www.bs-elmshorn.de y WCI Communities

20 ene. 2006

Citas a Ciegas


A diferencia de algunos años atrás, las citas a ciegas se están haciendo mucho más populares hoy en día, sobretodo ahora que tenemos la facilidad del Internet, el cual es de gran ayuda para muchos, pero también ha sido el promotor de numerosos chascos, en los cuales muchos se lanzaron a la piscina sólo para darse de cara contra la cruel realidad:

No era ninguna piscina, sino algo más parecido a una fosa común, donde el cadáver -con unos cuatro días de podrido- los estaba esperando con los brazos abiertos.

¿Cómo reaccionar cuando uno, al llegar al teatro de los acontecimientos, se encuentra con la mismísima Momia Juanita, en vivo y en directo? ¡Muy fácil! dirán algunos; simplemente te sigues de largo, pisando el acelerador hasta hacer un hueco en la suela si vas en carro, o simplemente haciéndote el desentendido si estamos en modalidad de peatón, silbando a manera de hacerse el loco, y mirando al cielo con tanta intensidad que la imagen se nos queda grabada en la retina por dos semanas.

Pero hay una situación que es peor, mi estimado lector, y es, precisamente, cuando la susodicha está buenísima pero su personalidad es tan insoportable como un camión cisterna, y sus opiniones o puntos de vista son tan devastadores que son capaces de hacer caer las murallas de Jericó.

El problema de esta situación en particular, es que nos damos cuenta tarde, cuando ya nos encontramos embarcados en una pesadilla para nuestros sentidos, tales como escaldaduras al tímpano y correr el riesgo de terminar con el cerebro hecho una sopa de meninges.

¿Qué hacer entonces?

Muchos tratadistas recomiendan la Opción de Eructo como una solución infalible, -obteniendo fantásticos resultados si en el almuerzo hubo chorizo con lentejas- pero esto desprestigia nuestra imagen dejándonos como corral de patos, y en mi modesta opinión es un poco extremista. Declarar que uno puede imitar a las ranas de manera asombrosa, e iniciar un repugnante concierto de regüeldos, tampoco nos ayudará a quedar mejor, pues si bien el resultado es el esperado, (porque de que se manda mudar la tipa, de todas maneras sucede) lo más probable es que el numerito que le hicimos dé la vuelta al mundo –porque esta ciudad es un pañuelo- y no nos quede un amigo en cien kilómetros a la redonda.

Otra opción, -más diplomática por cierto- es fingir una conversación por celular, de preferencia a los cinco minutos de haber llegado a algún local o restaurante (para así evitarnos el pagar cualquier cosa), y decir que tenemos “una urgencia impostergable” y deshacernos en disculpas mientras ensayamos nuestra mejor cara de hipócrita. El único riesgo que se corre con esta modalidad es que al vernos el celular (que no le habíamos dicho que teníamos) nos pida nuestro número. En este caso la educación aconseja proceder a darle un número falso, de preferencia con un dígito de más, para generar una mayor confusión.

Una alternativa que también tiene bastante porcentaje de acierto, es la que consiste en aburrir a la víctima, -aunque las verdaderas víctimas seamos nosotros- conversándole de los Transformers, los G.I. Joe, de lo espectacular de la batalla de Gokú y Freezer, o qué sé yo, tantos temas que hay por ahí, para proyectar una imagen de no haber tenido infancia.

La única verdadera opción, que no dejará ningún resquicio al azar, en la cual nos divertiremos como chanchos y GRATIS sin pasar por incómodas situaciones ni engorrosas explicaciones, consiste en dejar que la niña se divierta, que baile, que pida lo que le dé la gana, –es más, que pida los tragos más caros- y sin escatimar en gastos. Luego de un prudente lapso de tiempo, nos levantamos de la mesa, y le decimos discretamente que nos espere “cinco minutos”, pues nos hemos olvidado los cigarrillos en el carro.

Lo que sigue no es muy difícil de adivinar. Una vez que hemos llegado a casa y cómodamente instalados en nuestra cama, con un Mc. Donald’s, o un Sanguchón entre los dientes, todavía tenemos temática en la imaginación para rato, como por ejemplo, tratar de resolver el engima de cómo habrá hecho para pagar la cuenta, o para regresarse a su casa cuando sabíamos que no tenía ni un centavo encima. Aunque está de más decir que la jugada no fue muy honrosa que digamos, no podemos dejar de reconocer que es bastante hilarante, y no hay nada mejor para la salud que la risa y el buen humor, sobre todo a la hora de dormir.

Total, Mujeres sobran y sangronas hay por todos lados (ver post "Calentando Huevos Antes De Pisarlos... ¡¡¡O Freírlos!!!"), así que no está mal sacarle algo de provecho a la situación.


Imagen: www.inmagine.com

19 ene. 2006

Breve Reflexión

Marinovias y Marinovios Peruanos:

El Perú está en crisis, es probable que tome el poder un ex-militar apellidado Humala que antes de tener asesoramiento decía de corazón y bilis ("Matar a los políticos", "Crear una economía nacionalista", "Equidad social") lo cual en estos tiempos es inviable.

Creo que no debemos apoyar a personas que atenten contra la vida, el empleo privado e inversiones y el esfuerzo personal por conseguir una vida mejor. Ojalá que el próximo gobernante del Perú gobierne bajo los principios del bien común.

Pensemos y votemos teniendo conocimiento de lo que nos espera.

Discúlpenme por poner un tema de opinión de este tipo en este BLOG pero creo que era necesario por el bien de nuestro país.