1 set. 2007

Mi Amigo Poncho




Siempre tuve la duda sobre cual sería el mejor método anticonceptivo que me permitiera sentir intensamente durante el coito sin tener que asustarme porque mis muchachos llegaran a hacer algo que no quiero todavía: Un calato. Condones, pastillas, la T, inyección... No es que no haya intentado de todo pero siempre es mejor consultar con el especialista y no limitarse a leer el libro de la Rampolla. Me explico. Llamaremos desde ahora a la señorita en cuestión: "J" (de jodida).

J finalmente decidió darme acceso a su zona VIP, y yo que andaba esperando un par de meses a que me den el carnet de acceso a VIP, me abastecí con furia. Compré paquetes de Durex, que a razón de US$2.20 por paquete, acabaron con mi solvencia económica. Pasaron los meses y seguíamos en el vaivén de las invenciones, posiciones, inserciones, recreaciones, y ¿por qué no decirlo? sendas actuaciones (con todo y disfraz).

Luego que la relación pasó al plano de la formalidad, llegó la conversación sobre utilizar un método menos engorroso que el de nuestro querido amigo Poncho. Porque si bien es un gran aliado para nuestras aventuras pasionales, no se puede negar lo desagradable que resulta tener que levantarse de la cama, coger a nuestro gelatinoso amigo, extraerlo de nuestra agradecida y muchas veces adolorida pieza, hacerle un nudo de globo de agua, y botarlo a la basura/suelo/water apenas instantes después del maravilloso y placentero clímax (ver el post Odio Usar Condón). Y es que en ese momento, cuando todavía tengo los ojos medio volteados y la lengua afuera, lo único que quiero es quedarme adentro de la cama, bien abrigado hasta agarrar sueño.

Tras explicarle detenidamente la tortura que me resultaba la escena recientemente contada, J accedió a cambiar, agregando su comentario personal de:

a pelo es mejor

¡Y claro que lo es! Pero si le explicas que por eso es que quieres cambiar el método, créanme, les van a cerrar el caño por un tiempo.

Y vino el cambio.

¿Pero cuál? ¿Ahora qué uso?

preguntó J, así que nos decidimos a probar sin consultar con un profesional que, con un par de exámenes, me hubiera evitado tantos líos, problemas y noches completas en compañía de mi fiel mano, la misma que me acompañó durante la adolescencia mientras hacía zapping entre La Serie Rosa y Venus. Pero esa es otra historia.


Sin más conocimiento que las ganas de hacerlo sin obstáculos, le sugerí usar la T. Me dijo que no, que no iba a meterse esa webada ahí porque una amiga le había dicho que a su prima le había pasado algo horrible con la T y que se le infectó todo y no sé cuántos detalles más que provocaron en mí masivas arcadas de sólo imaginar que te podrían prohibir la entrada a tu zona VIP un par de meses porque está contaminada con cuestiones pútridas y viscosas como pus y demás secreciones humanas además de estar fumigándose. Por mi bien y el de mi muchacho, decidimos descartar la T y continuamos pensando.

Las inyecciones fueron rápidamente sacadas de la lista debido al grosero terror que ambos tenemos a las agujas. Sé que suena estúpido pero J me amenazó con que si acercaban la aguja a menos de un metro suyo, yo tampoco podría acercarme a picharla ni un poco. Descartado. Fue así que por fin decidimos darle oportunidad a las pastillas. Tan pequeñas y de pinta tan inofensiva que pensamos que era la solución perfecta. Sí señores, las pastillas son tus amigas, no molestan a nadie, dije.

¡¡¡¡¡ERROR!!!!!

Tras la aparente careta de delicadeza que tienen las pequeñas pastillas son una Bomba de Hormonas. Algún incauto dirá que algo tan pequeño e inofensivo no puede volverse la causa de guerras nucleares dentro del hogar. Prueben con una pequeña gotita de sangre en una pecera llena de pirañas y díganme qué pasa. ¡¡¡¡Esto es peorrrrrrr!!!! Tomó las pastillas durante sólo un mes y sólo la vi 3 días.

El humor le cambió de tal manera que hizo parecer a Hitler como un budista amante de la paz.

Por la Sarita que no quería llegar a la casa, me daba miedo entrar al cuarto, mientras me sacaba la ropa me miraba con cara de "si te sacas mal el calzoncillo te arranco el derecho de una mordida".

Venían los "te amo" y los "uhmmm te quiero" y POBRE DE TI HUEVÓN QUE NO ME CONTESTES DE VUELTA.

Carajo, de tanto miedo, quería darla rápido y salir corriendo con alguna excusa, pero era imposible porque sabía que me perseguiría por la calle hasta cortarme el pájaro, mismo Lorena Bobbit.

Así que decidí optar por la poción inteligente: Me empecé a austentar de la casa. Llegaba tarde, cansado y siempre con dolor de cabeza. Actuación que fue digna de un Oscar, debo decir.

Así que, ese fatídico mes, durante una de mis tantas sesiones de cachetearme el pavo en el baño, tuve una larga charla con mi muchacho y me pidió que volviera a llamar a nuestro amigo Poncho. Hoy, con el conocimiento de un veterano de guerra les confieso que si bien con Poncho no hay tanta sensación de placer durante el acto, prefiero acabar, levantarme, coger al gelatinoso, extraerlo, hacerle nudo de globo de agua, botarlo, regresar congelado a la cama, echarme y dormir... pero vivir para contarlo.

30 ago. 2007

Volteando la Torta




Hoy comentaremos la pregunta que nuestras marinovias siempre nos hacen e indefectiblemente generan siempre el gran dilema de cuando tenemos que ir a algún sitio:




¿Me veo bien?

Bueno, ¿que responder? Si respondemos "sí" suelen darse las siguientes frases consecutivamente:

1. No mentira, me estás mintiendo.
2. Lo dices por compromiso.
3. Lo sabía... ¡me veo mal!
4. Estoy gorda.
5. Mejor anda solo.

Ahora, si respondemos "no":

1. ¿Ves? No me quieres.
2. ¿Es que ya no te gusto?
3. ¿Cómo me haces esto?
4. Seguro quieres ir solo para encontrarte con tus a-mi-gui-tas allá.
5. ¡Lárgate!
6. No, ven.
7. Es que ya nada me queda bien
8. Estoy gorda
9. Mejor anda solo.
Si nos damos cuenta y analizamos las dos repuestas, llegamos a la deducción que estamos con una gorda y que por consiguiente tenemos que ir solos a cualquier sitio.

Si lo tomamos desde el punto de vista positivo, como deberíamos tomarlo los hombres, pues ellas solas ponen sus propios pretextos para que nosostros salgamos solos... ajá. Ahora que lo pienso bien, ¿no es mala idea no? Eso es sacarle provecho a la situación, o sea, psicología femenina utilizada en mente masculina.

¿Peligroso? Un experimento para este fin de semana.
Imagen: Size8Jeans

3 jun. 2007

Las mujeres abajo

Saludos mis queridos hermanos marinovios:

Debo disculparme por la larga ausencia, la que se debe en parte a que la inspiracion divina parecía haberme abandonado. Por otro lado, algunos problemas en el blog, como el cambio a la nueva version de Blogger, congelaron el blog temporalmente, alejando a muchos de los que aqui posteaban.

El tema del que quiero hablar hoy es quiza una de las discusiones basicas que han surgido con la marinovia desde que el marinoviazgo es marinoviazgo y el tiempo es tiempo, y considero que es posible que, cual elemento de la tabla periodica, haya emergido del Big Bang mismo.

Me refiero hermanos mios (y espero no traer el horror a sus pacificias vidas) a la discusion sobre la tapa del water,y si esta se deja arriba o abajo.

El tema viene a colacion debido a un análisis que acaba de emitir la Revista de Ciencia Creativa de la Universidad de British Columbia, Canadá (el úlitmo de muchos que se han realizado, pueden leerlo, en inglés, aqui).

Dicho análisis demuestra que la posición femenina, convertida en regla social, que manda que la tapa del water debe dejarse abajo, es una conducta ineficiente, según la teoría de juegos y el análisis económico de esta norma social.

La idea central es: En una situacion donde un hombre y una mujer viven solos, la mujer siempre usará la tapa abajo, sea que lo use para la razon#1 o #2.

Por otro lado, el hombre subirá y bajará la tapa, dependiendo del uso que le de al water. Este sistema es eficiente para ambos.

Sin embargo, al comenzar a cohabitar, se daran 2 modelos diferentes para enfrentar este conflicto.

El modelo masculino dirá:

¿Que importa la posición de la tapa? Que se quede como estaba la última vez que se usó.


Así, el siguiente usuario se encargará de acomodarla, dependiendo del uso que quiera darle.

Por su parte, la versión femenina dirá:

Si me quieres, debes de dejar la tapa abajo.

Todos los análisis anteriores han concluído que el modelo masculino es el más eficiente, dado que reduce el numero de subidas y bajadas de la tapa del water, contrario al modelo femenino, que causa que existan bajadas de la tapa del water innecesarias(dado que luego de que el marinovio baja la tapa del water (unicamente para respetar la norma social, puede que sea nuevamente el siguiente usuario, teniendo que levantarla nuevamente para el "uso#1").

El nuevo análisis ha tenido en consideracion un nuevo factor: La interaccion de subir y bajar la tapa es un juego no cooperativo, es decir, ambos buscan reducir el costo para cada uno sin pensar en el costo global.

Teniendo esto en cuenta se ha considerado un nuevo costo para el marinovio:

Los gritos de la Marinovia.

La matriz final sin embargo. ha demostrado que, globalmente, y teniendo este nuevo factor en consideracion, sigue siendo más eficiente que cada quien levante o baje a tapa del water de acuerdo al uso que se le de al water.

Estás son las conclusiones que deben tomarse cual Tablas de la Ley, a fin de lograr la convivencia pacífica:

- Los marinovio deberán asumir el costo de tener que subir la tapa del water más veces que las que la subirian si vivieran solos.

- Por su parte, las marinovias deberán asumir el costo de bajar la tapa del water de vez en cuando. Así, se verán beneficiadas por un factor adicional, que es el de reducir el numero de veces que la tapa se encuentra abajo y orinada. ( a. El miembro masculino y su portador viven en simbiosis, cual Spiderman y el traje negro, por tanto, es incontrolable e impredecible. b. No podemos hacer el #1 sentados, la opinión de las marinovias no cambiará millones de años de evolución)

Por tanto señores marinovios, aprovechad esta nueva iluminacion del señor y comencemos a exigir el equilibrio en el universo (y en las tapas de water) que el Señor creó.

Que las tapas se queden arriba

28 nov. 2006

¡Por el Puto Padre!

Peligro: Este post puede herir su sensibilidad. Si tiene una mente cuadrada y cerrada, sírvase cerrar la ventana y acercarse al convento más cercano a golpearse el pecho.

Hermanos míos, el Señor me ha revelado una nueva verdad, para que a través de mí, podamos llevarnos mejor con las hijas de Eva, nuestra bendición y perdición.

¿Alguna vez han escuchado el término "de puta madre"?
¿Se han preguntado que significa eso? Alguna vez pregunté a un hermano sobre el término y me contestó: "Supongo que si las putas tienen una madre, debe ser la más puta entre las putas". Otro hermano con el que compartía y que estudia psicología, rebatió ese argumento diciendo lo siguiente: "La puta madre es el ideal del subconsciente masculino, es aquella que es una puta y a la vez una madre. Satisface nuestros deseos espirituales y carnales, y tiene que ver con el deseo reprimido que queda en nuestro subconsciente de ser el amante de nuestra madre, y que se pierde superado el Complejo de Edipo".

Luego de escuchar esto, no pude sino pensar que era mas cierto aquello de "los hombres desean que su pareja sea una señorita en la calle y una puta en la cama", con la variación de que lo que realmente desearían es "una madre en la casa y una puta en la cama", es decir, una mujer cariñosa y atenta como una madre y sexual y voluptuosa como una puta.

Pero, de inmediato fui más allá de esta idea y me pregunté:
¿Y qué buscan las mujeres?
Muy simple, buscan al puto-padre.
Un hombre que reemplace a su padre y a la vez sea un agresivo amante. Que les dé seguridad en todos los ámbitos, afectivo, económico, físico; pero a la vez, que las satisfaga en términos sexuales. Que esté, como su padre, por encima de ellas, es decir, que si bien es cariñoso, es indiferente a sus multiples caprichos. No es por eso de extrañar que las mujeres prefieran tipos con dinero, auto, fama, etc., pues todas estas características convierten al hombre en un padre para ellas, su proveedor. Pero cuidado con malinterpretar. Ellas no quieren el dinero, el auto, o la fama, sino el efecto que produce en el hombre. Un millonario pero que no sepa darse su lugar, léase "un pisado", posiblemente termine con cuernos o abandonado por alguien más que quizás no tenga tanto dinero, pero sí más la actitud de un padre, esa capacidad de ponerla en su lugar.

En el tema sexual, ella buscará un hombre que la complete, más allá de términos físicos de tamaño e incluso de "uso del aparato". Tiene que ver con sensaciones, con saber que al lado suyo (o encima suyo... mejor aún, dentro suyo) tiene a un hombre que sabe lo que quiere y lo que debe hacer. En cierta forma, inconscientemente, buscan a un hombre que les brinde esa seguridad paternal en la cama.


Para este punto, hermanos míos, deben de estar pensando, ¡qué locas estas marinovias, en qué mundo nos hemos venido a meter! Pero este es el mundo en el que hemos caído, y no hay otro, así que tengan en cuenta esta prédica, pues así sabrán que las marinovias no dicen toda la verdad cuando dicen querer ser tratadas como una princesa, pues esperan de ti que te comportes no como un príncipe, sino como un rey.

...un rey-mago posiblemente, para cada loco capricho que se les ocurre.


Es palabra del Predicador.

Amén.

Imagen: http://photos.crazygreek.co.uk

7 nov. 2006

Amor, te compré esta camisa. ¡¡¿¿Te gusta??!!



A ver, señores. Estoy seguro de que esto les ha ocurrido a todos de TODAS maneras. La situación es la siguiente:

Llegas a la casa de tu enamorada después de un día largo, un tanto malhumorado y creyendo que verla es lo único que te hará sentir bien. Ella baja las escaleras y te saluda con una sonrisita coqueta y las manos detrás de la espalda y te dice:
"Rey, te compré un regalito"

Uno se emociona y piensa en lo linda y dulce que es la mujer que tiene al lado. Vas con ella a la salita o a su cuarto y te da la bolsita que es de una tienda que en tu puta vida has visto. La abres y sacas un artículo que no terminas de entender. Ella te dice: "Es una camisa" como adivinando que uno no entiende nada de lo que está pasando.

Para empezar, es rosada. No se ustedes, pero el rosado no está ni cerca de ser mi color favorito. Después, la dichosa camisa tiene unos como dragones, bordados en negro (huachafaso), no tiene bolsillos y es ceñidita o como dicen ellas "entallada".

En ese momento uno trata de esbozar una sonrisa y suelta un gracias que suena algo así:
"Grrapcziass, esta liiiiinda amor".
Por supuesto, en el fondo, estás pensando en qué fiesta de halloween te vas a poner la camisa para pasar desapercibido. También piensas en la razón por la que tu enamorada cree que te puedes poner semejante camisa y en cuándo empezó a creer que eras un rosquete.

Por supuesto la camisa de M es fichasa, costó cuatro mil millones de dólares y es de un diseñador recontra maricón pero más famoso que el Chavo del Ocho o que la Inka Kola. Ese es motivo mas que suficiente para que la camisa sea "linda".
¿Dónde quedaron las camisas Van Heusen o Baronet, digo yo?
La condenada camisa sigue en mi cajón, con las etiquetas puestas esperando el día en que me cambie de equipo para ponérmela e irme a bailar a la Sede. Por supuesto, eso nunca ocurrirá, así que se quedará guardada para eterna memoria o hasta que encuentre a alguien que la pueda usar.

Una recomendación chicas, regalen algo que le guste a la persona, no algo que le guste a ustedes.

He dicho.

26 oct. 2006

Amorcito, Estás Gorda.

Queridos hermanos, en el mundo existen muchos misterios que se mantienen sin resolver. Por ello tenemos a hombres que han dedicado su vida a resolverlos. Desde la "Suma Teológica" de Santo Tomás de Aquino, hasta "The Universe in a Nutshell" de Stephen Hawkins, la vida está llena de misterios y preguntas que aún no encuentran respuesta.

Hace algunos años, leía "Qué es la metafísica" de Heidegger, y en este libro, para explicarla, hacía la pregunta: ¿Qué es la nada? Bueno, hermanos míos, responder esta pregunta es fácil, muy fácil, demasiado fácil en comparación con la pregunta que nuestras marinovias, hijas de Lilith, nos pueden hacer de un momento a otro, y que va más o menos así: (pero no lo digan demasiado fuerte, porque es la clave para abrir las puertas del infierno...)

¿ESTOY GORDA?

Hermanos míos, escribo esto después de levitar orando en un trance de más de media hora, ante el horror de esta pregunta. Porque he aquí que el que tenga entendimiento, sepa que no hay forma correcta de responderla:

Con sinceridad pura: Sí mi amor, la verdad es que sí estás gorda, fácil unos 15 kilos de más.

Con sinceridad temerosa: Sí, amor. Algunos kilitos, quizás...

Con sinceridad mas sobonería: Sí mi amor, pero a mí me gustas así.

Con sarcasmo: No amor, son tu ropa y el universo los que se han achicado.

Evasiva de abogado: Depende de lo que quieras decir por gorda.

Totalmente evasivo: ¡Qué frío que hace hoy! ¿No?

Mentira blanca: No mi amor, debe ser la ropa que engaña la vista.

Mentira conchuda: No mi amor, estás perfecta, silueta, para comerte. (Algunos incluso recurren a un grrrr o alguna otra mariconada, con tal de distraer del tema).

Mentira rápida: No.



Bueno hermanos míos, ninguna de estas respuestas evitará realmente el problema. A esta pregunta siempre sobreviene el caos y el rechinar de dientes... nuestros dientes claro está.

Arrepentíos hermanos, y serán perdonados. Más vale hincarse los oídos con agujas en penitencia que sufrir las penas que no mentir ante esta pregunta conlleva.

Arrepentíos ahora.

Es palabra del Predicador.

Amén.


Imagen: http://www.targetofopportunity.com

23 oct. 2006

Las Mujeres y el Doble Sentido

Arrrrrrrr! Este pechito, esta vez colaborando con viñetas humorísticas ¡y que no se piquen las marinovias, por favooooor! Dedicado a aquellas que hablan como intelectuales y santitas ante nosotros y cuando están a solas con sus cómplices se les sale el callejón y hablan en doble sentido (¡pifias, por favor!).
¿No les cuesta decir que dominan el tema?
¿¿O sí, marinovias??
¡¡Plas, plas, plas!! ¡Y vamos que vamos, vaaaaaaaamos con El Marinovio, arrrrrrrr! y ya me despido porqueeee... ¡el "muchacho" no escarmienta y tengo "deberes sagrados que cumpliiiir"!

PS: Feliz aniversario, El Marinovio (¡aplausos y flashes voladores, por favor!)

Imagen: Toñito Ávalos