11 nov. 2005

¿Celos, Yo?


En algún momento, creo yo, todos debemos haber pasado por una situación similar. Tú y tu marinovia están paseando, en la calle, en una fiesta, en una peluquería, en donde sea, y se acerca un pata. Saluda a tu marinovia. Y allí pueden pasar dos cosas:

(i) Te saluda: No hay problema, todo bien. Un tipo educado.
(ii) No te saluda: En ese caso, por protocolo, la marinovia debería presentártelo (“x”, “Emilio”. “Emilio”, “x” y un apretón de manos, todos felices y contentos). Digo debería porque en una innumerable cantidad de casos, no te lo va a presentar aún cuando se queden conversando por unos quince minutos o más.

(Evidentemente, si tú –el marinovio- cometieras tal descortesía, resultarías ser un puerco insensible, un maldito que le gusta hacer llorar a las mujeres, en fin... En el caso de ellas, por razones que aún no logro comprender, esa no sería la conclusión. Bueno, sigamos, que a fin de cuentas este no es el punto del presente post).

Sigue la conversación entre ella y el tipo en cuestión por rumbos que no puedes seguir. Y terminan diciéndose "debemos vernos otro día". Besos y besos. Luego, ya alejado el tipo, te dice:

“Ése era mi ex”.

Por otro lado, si una chica, que tu marinovia no conoce, se te acerca y te dice más de un par de palabras:

Te está coqueteando y tú eres un descarado por seguirle el juego.
Dios te libre de que sea tu ex o una chica con la que hayas tenido algo. No quisiera ni imaginarme si cometes la torpeza de decir:

¡Qué bien me cae esa chica!

Si se le metió esa idea en la cabeza, por más que sea una chica comprometida, con una relación de diez, quince o veinte años con su marinovio, que nunca ha sido infiel, que no fuma, que no baila pegado, ni toma una piña colada; ella te va a coquetear. No podrás hablar con ella sin que se desate un escándalo o, cuando menos, una regañada. No podrás verla a los ojos si se cruzan por la calle. Mucho menos podrás tratar de invitarla a tu cumpleaños. Y si te invita a su boda, sólo podrás ir si cumples con todos sus caprichos.

Pero, según ella, tú debes comprender… ¡jorobar!

Photo courtesy by mmmazzoni.

15 comentarios:

maldito gringo dijo...

lo unico que comprendo yo mi querido Emilio es que aquel viaje del cual hablaste debe hacerse realidad cuanto antes. Necesitas (como todos) recargar tus baterias para aguantar tanta cojudez. Que manera de joder por Dios!!! Y lo peor es que, efectivamente, a TODOS nos ha pasado... comentarios chicas, comentarios.

··Yde·· dijo...

yo creo que los CELOS ESTORBAN.

El Cuerdo dijo...

Estorban, pero existen. Eso de que si tienes celos tienes desconfianza es cierto en gran medida, pero creo que ser celoso o no depende también de la personalidad de cada uno.

Hay patas que podrían conversar un buen rato con mi marinovia y me importaría tres pepinos, pero también hay otros que por el simple hecho de acercarse ya me erizan los pelos y se me sale el animalito que todos llevamos dentro.

Depende de si el tipo me da buena espina o no, independientemente de la confianza que le tenga a mi enamorada. Los hombres notamos cuando un tipo se acerca a nuestra pareja como amigo o si se acerca con otras intenciones, y es ahí donde hay problemas.

Ver post Su Mejor Amigo, Tu Peor Enemigo - http://elmarinovio.blogspot.com/2005/10/su-mejor-amigo-tu-peor-enemigo.html)

Emilio Betti dijo...

Unas buenas semanas de una playa en el caribe, sin aguantar pelotudeces, creo que serían más que necesarias.

Respecto de los celos, es cierto que es un tema de la personalidad de cada uno. Sin embargo, todo depende de los indicios que haya dejado la persona anteriormente. Y de cómo se comporte la persona que se acerque.

Son cosas muy distintas que se acerque un pata tranqui a conversar (cosa normal y hasta mostra, porque nos permite descansar de las pelotudeces con las que nos puede salir la marinovia)a que se acerque un tipo con otras intenciones. Igual caso se aplicaría al caso de las chicas que se acerquen a los marinovios.

El Cuerdo dijo...

Por mí, que se acerquen con las intenciones que quieran (pero sólo a mí, por supuesto ;D )

verolindapechocha dijo...

¿Celos? ¿Qué es eso? No conozco.

Emilio Betti dijo...

jajajaja.

Creo que la señorita verolindapechocha está siendo considerada como la mujer con mejores cualidades que se haya conocido por los miembros del staff de este blog.

YannyRamz .- dijo...

Jajaja; me alegro de haber encontrado este blog.
Y bueno, me identifico con los celos psicopatas de "la marinovia."

Emilio Betti dijo...

El primer paso es admitirlo. Un aplauso. Eso demuestra madurez.

El Cuerdo dijo...

Las cualidades de Vero parecen taaaaan, pero taaaaan aluscinantes, que ya hasta parece sospechoso...

¿Estará diciendo la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?

Emilio Betti dijo...

Creo que eso nadie lo podrá saber, a menos que nos lo cuente su marinovio o exmarinovio.

kanita dijo...

Están en lo cierto. A mi se me convierten los órganos internos en estofado, sin embargo no reclamo ni regaño, de tal manera que no estaré abierta a un reclamo si es que me encuentro con algún amigo, es decir que mi marinovio no podra objetar en lo mas mínimo. Además no vale la pena buscar una pelea sin sentido...

Emilio Betti dijo...

Me parece una perfecta actitud Kara.

verolindapechocha dijo...

Hey! Q es eso de dudar de mí? Como marinovia puedo ser reJODIDA, pero nunca x celosa. Reflexionando creo q es una mezcla de ingenuidad (él nunca me sacaría la vuelta) y de seguridad en mí misma (para q va querer estar con otra sí me tiene a mí?).
Si el tipo está contigo es xq te quiere y si te quiere te va a respetar (lo mismo viceversa).
Pueden interrogar a todos mis exs (no hay actual), a quienes seguro hice sufrir x otras malas costumbres, pero no x celos. Tampoco he permitido q me celen ah. Si estoy con marinovio y me provoca salir a tomar un café con un amigo, se lo informo al marinovio y pobre de él q me ponga cara larga, xq no doy motivo alguno para q se dude de mí.

The Lizard King dijo...

Si es su ex, y no te lo presenta, la mandas a la mierda y punto.

Por educación debería presentarte, a menos que seas un pisado a la vela, o la mujer ya haya desenfundado los cuernos para hacerte pagar alguna calaverada del pasado. En todo caso, igual se le manda a la mierda.